{"id":473,"date":"2017-08-06T15:12:05","date_gmt":"2017-08-06T15:12:05","guid":{"rendered":"https:\/\/radians.withemes.com\/?p=473"},"modified":"2023-04-12T00:56:55","modified_gmt":"2023-04-12T05:56:55","slug":"no-raining-today","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.jacom.co\/revista\/2017\/08\/06\/no-raining-today\/","title":{"rendered":"Los \u201cmisterios\u201d de los p\u00e1jaros y los cuentos de \u201clos antiguas\u201d en Jeric\u00f3"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"755\" src=\"https:\/\/www.jacom.co\/larevista2\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Gallinazo-1024x755.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1239\" srcset=\"https:\/\/www.jacom.co\/revista\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Gallinazo-1024x755.jpg 1024w, https:\/\/www.jacom.co\/revista\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Gallinazo-scaled-600x442.jpg 600w, https:\/\/www.jacom.co\/revista\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Gallinazo-300x221.jpg 300w, https:\/\/www.jacom.co\/revista\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Gallinazo-768x566.jpg 768w, https:\/\/www.jacom.co\/revista\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Gallinazo-1536x1132.jpg 1536w, https:\/\/www.jacom.co\/revista\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Gallinazo-2048x1509.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n<blockquote>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400;\">En Jeric\u00f3, Suroeste antioque\u00f1o, abundan<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> la<\/span><\/em><em><span style=\"font-weight: 400;\">s<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> aves: peque\u00f1as, grandes, de mil colores. Y a su alrededor, las historias. Bienvenidos a un viaje alado donde los augurios de muerte y los presagios de libertad vienen en clave de p\u00e1jaro. Un vuelo por el universo de las creencias y la tradici\u00f3n oral.<\/span><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1237\" src=\"https:\/\/www.jacom.co\/larevista2\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Laura--300x26.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"26\" srcset=\"https:\/\/www.jacom.co\/revista\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Laura--300x26.png 300w, https:\/\/www.jacom.co\/revista\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Laura-.png 350w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1238\" src=\"https:\/\/www.jacom.co\/larevista2\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Alejandro-300x26.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"26\" srcset=\"https:\/\/www.jacom.co\/revista\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Alejandro-300x26.png 300w, https:\/\/www.jacom.co\/revista\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Alejandro.png 350w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El Parque Natural Las Nubes, en Jeric\u00f3, es una zona de reserva ecol\u00f3gica ubicada aproximadamente a 2.250 m.s.n.m. que a\u00fan conserva buena parte de la biodiversidad local no solo de aves, sino de primates. Por mucho tiempo aquel escenario natural fue un lugar de asiduas jornadas de cacer\u00eda, pero tambi\u00e9n de amables historias entre hombres y animales. Sus detalles todav\u00eda se encuentran vivos en la memoria de muchos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cPajareros\u201d y campesinos refieren ag\u00fceros y \u201cmisterios\u201d en los que cre\u00edan \u201clos antiguas\u201d y que han sido transmitidos de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, a trav\u00e9s de la oralidad. Y aunque el escepticismo se apodera de estos tiempos, todav\u00eda se cuentan relatos donde el avistamiento o los cantos de tal o cual p\u00e1jaro ha sido muy \u201cefectivo\u201d para entender y afrontar acontecimientos cotidianos de la existencia humana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En este grupo de aves que vaticinan o anuncian eventos futuros, por lo general de corte fatal, encabezando la lista se encuentra la T\u00f3rtola casta\u00f1a (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Columbina tapalcoti<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">), tambi\u00e9n llamada \u201cPalomita Colorada\u201d, \u201cTorcacita Colorada\u201d y \u201cTortolita Rojiza\u201d. Mide de 15 a 17 cm, habita en las selvas tropicales de tierras bajas y de monta\u00f1as, en las selvas de galer\u00eda, en las sabanas donde hay algunos \u00e1rboles, en los llanos, en regiones semi\u00e1ridas donde hay arbustos, en los terrenos de cultivo y en zonas urbanas. Es muy com\u00fan en diversos ambientes urbanos y rurales de Colombia; su distribuci\u00f3n se extiende desde M\u00e9xico hasta Argentina y en Trinidad y Tobago.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuenta Jos\u00e9 Leonardo Gonz\u00e1lez, de la vereda Castalia, que el ag\u00fcero m\u00e1s com\u00fan que se le atribuye en la zona a esta tortolita es que cuando canta \u201cSe fue, se fue, se fue\u201d algo tr\u00e1gico va a acontecer. Ello sucedi\u00f3, por ejemplo, hace 10 a\u00f1os, cuando falleci\u00f3 su hermana Aurora Gonz\u00e1lez, de 62 a\u00f1os, en Medell\u00edn. El d\u00eda antes, durante toda la jornada, una de estas palomitas le avis\u00f3 con su \u2018estribillo\u2019 sonoro que alguien iba a morir. \u201cEso es preciso\u201d, as\u00ed fue como al mediod\u00eda lo llamaron de la ciudad a contarle la infausta noticia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En esta misma l\u00ednea de corte fatal, se encuentra el Trespi\u00e9s (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Tapera naevia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">), tambi\u00e9n conocido como el cresp\u00edn, crisp\u00edn o cuco rayado. Es una especie propia de Centro y Suram\u00e9rica, cuco de color caf\u00e9, de unos 28 cm, buche blanco y cola larga. \u201cEs saraviadito, copet\u00f3n y tiene tres paticas, por eso se llama as\u00ed\u201d, dice Luis Arcadio Molina, un campesino de 64 a\u00f1os dedicado a la producci\u00f3n de carb\u00f3n vegetal. Adem\u00e1s de bello, el pajarito \u201ces misterioso\u201d porque un d\u00eda, hace 30 a\u00f1os, empez\u00f3 a cantar a la una de la ma\u00f1ana en la barranca, hasta que, tres horas m\u00e1s tarde, muri\u00f3 su suegro Miguel \u00c1ngel Palacio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero as\u00ed como anuncia la muerte, este p\u00e1jaro Trespi\u00e9s previene a los cazadores y caminantes de las selvas o las monta\u00f1as del peligro que representan algunos animales silvestres. Como lo confirma uno de los pajareros m\u00e1s experimentados de Jeric\u00f3, Mart\u00edn Emilio Guti\u00e9rrez, de 83 a\u00f1os, este p\u00e1jaro \u201csiempre anuncia los problemas. Siempre se para en los \u00e1rboles con un pie alzado. \u00c9l ah\u00ed es donde est\u00e1 observando y da el canto\u201d, que es \u201c\u2018Trespi\u00e9s, trespi\u00e9s\u2019. Ese es el canto de \u00e9l\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>Previsoras alertas<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De los peligros del monte, el b\u00faho rayado (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Pseudoscops clamator<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">) tambi\u00e9n previene. Este \u2018lechuz\u00f3n orejudo\u2019 es una especie de b\u00faho de tama\u00f1o mediano con largas plumas que parecen pelos en su cabeza, aparenta unas orejas y un disco facial amarronado-blanco con un borde negro. Su pico es negro, y ojos de color canela, alas redondeadas m\u00e1s cortas que las que poseen muchos de sus parientes. Su dorso es de color canela con tonalidades negras y gruesas barras. Su zona ventral es de color p\u00e1lido con rayas. Se encuentra en varios tipos de h\u00e1bitat: bosques, zonas anegadizas, pastizales, campos y bosques h\u00famedos tropicales. Vive en Suram\u00e9rica y partes de Am\u00e9rica Central.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Este b\u00faho rayado \u201ces ojizarco, como con orejitas de gato y cabeza plancha. Siempre vive encogidito, quieto en los \u00e1rboles\u201d. De \u00e9l tambi\u00e9n se podr\u00eda decir que mide unos 36 cm, con pico agudo, como todo buen cazador, y de h\u00e1bitos nocturnos. Su coloraci\u00f3n m\u00e1s bien negruzca le permite capturar de forma m\u00e1s f\u00e1cil a sus presas, entre las cuales se destacan roedores, pichones, reptiles y peque\u00f1os artr\u00f3podos. Roberto, un amigo de Mart\u00edn Emilio, que viv\u00eda en Tarso, hace 15 a\u00f1os estaba en el Parque Natural Las Nubes cuando uno de aquellos b\u00fahos le avis\u00f3 que hab\u00eda una \u201cpantera\u201d muy adelante esperando y se tuvo que devolver. En ese tiempo todav\u00eda hab\u00eda mucha \u201cfiera\u201d en \u201cesa selva\u201d, pero con los a\u00f1os \u201cya se fueron derrotando\u201d. Este solo lo hace para anunciar \u00a0al hombre la inminencia de alg\u00fan peligro cercano. Y este no es el \u00fanico \u201cmisterio\u201d que tiene el \u2018lechuz\u00f3n orejudo\u2019, ya que cuando canta en invierno es porque va a hacer verano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Seg\u00fan Mart\u00edn Emilio, esta ave es confundida a menudo con el Currucut\u00fa (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Megascops choliba<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">), que es m\u00e1s peque\u00f1o y, a diferencia del anterior, canta toda la noche \u201ccurrucutuu\u00fa, currucutuu\u00fa\u201d. Este peque\u00f1o habitante de la noche es de plumaje saraviado y tiene \u201corejitas\u201d. Posee, adem\u00e1s, la facultad de contestarle a quien imita el sonido de su canto. As\u00ed, tal como lo precisa Jes\u00fas Montoya, \u201csi uno canta \u2018currucutuu\u00fa\u2019, \u00e9l le responde de la misma manera\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con rasgos similares, se encuentra la Lechuza com\u00fan (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Tyto alba<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">). Es un ave de color blanco y caf\u00e9, de unos 38 cm, que tiene un disco facial en forma de coraz\u00f3n. El \u00e1rea de distribuci\u00f3n es en los cinco continentes. Tiene h\u00e1bitos nocturnos y los sitios habituales de anidaci\u00f3n y residencia son las construcciones altas y viejas de los cascos urbanos. A esta caracter\u00edstica se le debe su apelativo popular de \u201clechuza del campanario\u201d. Sobre este particular, don Jes\u00fas recuerda cuando, hace mucho tiempo, aquellas aves de vuelo silencioso se met\u00edan furtivamente en la Catedral de Jeric\u00f3, desde arriba del campanario \u201cpor cualquier huequito\u201d para \u2018robarse\u2019 el aceite de las l\u00e1mparas. \u201cSe embuchaban bien y volv\u00edan y sal\u00edan\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>Otros mensajeros<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En este mismo grupo de aves que, con su presencia \u201cavizoran eventos futuros\u201d se encuentra la Gallina ciega (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Nyctidromus albicollis<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">). Es de tama\u00f1o mediano (22\u2013 28 cm), cola muy larga, alas largas con la punta redondeada, es el chotacabras (creencia equivocada de que chupan la leche de las cabras [chotar significa mamar]) com\u00fan de los caminos rurales. Es de color gris\u00e1ceo, negro y blanco entreverado, y leonado por encima, picos o patas fuscos (oscuros); su vuelo es err\u00e1tico y a corta altura. La especie se extiende desde Argentina hasta Texas (E.U.) y su h\u00e1bitat es de bosques tropicales y subtropicales, manglares, matorrales, pastizales y plantaciones hasta una altura de 1,600 msnm. Por lo general, se la puede divisar cuando llega la noche o al amanecer. Mart\u00edn Emilio afirma que si a estas horas el viajero la percibe claramente es se\u00f1al de mala suerte. Sin embargo, Jes\u00fas Montoya dice que el \u00fanico \u201cmisterio\u201d que tiene aquella ave es el anunciar la llegada de la Semana Santa, pues canta \u00fanicamente en tiempo de Cuaresma.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esta ambig\u00fcedad en las apreciaciones tambi\u00e9n est\u00e1 vigente en otras especies, por ejemplo, el Gallo com\u00fan (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Gallus gallus domesticus<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">). Para don Leonardo, \u201cun gallo que cante despu\u00e9s de las seis de la tarde ya eso tiene su ag\u00fcero\u201d, sin importar si el ave es de cualquier color (colorado, saraviado o negro). \u201cCon tal de que cante despu\u00e9s de las seis de la tarde\u201d y que sea criolla porque \u201cel fino canta a cualquier hora\u201d, ah\u00ed ya se intuye un misterioso presagio. Agrega que el criollo ya ni canta a las cinco de la ma\u00f1ana; aunque antes cantaba sagradamente a esa hora, lo que lo atribuye a que \u201cya estamos en un mundo moderno\u201d. Para Mart\u00edn Emilio, \u201cel gallo tiene el misterio que cuando canta a las 12:00 trae mala suerte y lo llaman el \u2018Gallo de la Pasi\u00f3n\u2019. Dicen que siempre anuncia peligro o que va a faltar alguna persona\u201d. En sentido contrario, Jes\u00fas Montoya cree que \u201cel gallo es un animal bendito, viene desde la pasi\u00f3n de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo; cuando negaron a Nuestro Se\u00f1or cant\u00f3 el gallo y ah\u00ed los hizo quedar mal. Eso s\u00ed ocurri\u00f3 en la vida de Nuestro Se\u00f1or\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y as\u00ed como el gallo, tambi\u00e9n est\u00e1 el buitre negro americano, zopilote o jote de cabeza negra (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Coragyps atratus<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">), denominado chulo, golero o gallinazo (en Colombia y Per\u00fa), como una figura que cobra un doble sentido para los habitantes de esta subregi\u00f3n antioque\u00f1a. Se extiende desde el sur de los Estados Unidos hasta el sur de Suram\u00e9rica. De unos 60 cm de largo, tiene la cabeza y el cuello grises y desprovistas de plumaje, posee una envergadura de alas de 1,67 m, plumaje negro uniforme, pico corto y en forma de gancho. Es carro\u00f1ero, pero tambi\u00e9n consume huevos y animales reci\u00e9n nacidos; en lugares poblados por el hombre, se alimenta en basureros. Encuentra su alimento usando su aguda vista o siguiendo a otros buitres que poseen un buen sentido del olfato.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Com\u00fanmente se lo ve en los basureros, pero en ocasiones puede apreciarse posado en el techo de las c\u00e1rceles. All\u00ed se tiene el ag\u00fcero, dice Leonardo, de que \u201ccuando usted ve un gallinazo parado en todo el caballete de la c\u00e1rcel, es que sale una persona o va a entrar otra\u2026 Yo s\u00e9 porque yo estuve all\u00e1\u201d. Este mismo augur lo confirma la se\u00f1ora Mar\u00eda de los \u00c1ngeles Palacio, esposa de Luis Arcadio Molina, al decir que \u201csi el gallinazo est\u00e1 con la cabeza para la calle, es porque el preso va a salir, y si no es que va a entrar\u201d. De igual manera, el gallinazo, tal como las especies antes nombradas, se encuentra ligado a los relatos que confirman una experiencia alrededor de la muerte. Cuenta Uriel Antonio Montoya que un gallinazo asentado en la cruz de su casa anunci\u00f3 la muerte, en 1979, de Mar\u00eda del Carmen Jim\u00e9nez.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En la memoria de esta poblaci\u00f3n tambi\u00e9n existen aves que adquieren propiedades humanas. Mario Jaramillo, jericoano de 63 a\u00f1os, cuenta que hace unos 20 a\u00f1os un sinsonte tropical, cenzontle tropical o paraulata llanera (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Mimus gilvus<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">) pas\u00f3 por la casa de su t\u00edo Libardo Jaramillo. En ese instante, la familia se encontraba reunida; en pleno evento, \u201cel pajarito fue cayendo muerto\u201d. Al otro d\u00eda, Libardo, quien en ese entonces ten\u00eda 65 a\u00f1os, se infart\u00f3, pero d\u00edas m\u00e1s tarde se recuper\u00f3 y su sorprendente recuperaci\u00f3n fue atribuida al hecho de que el ave hab\u00eda asumido la muerte del due\u00f1o de la casa. \u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De otra parte, no sobra anotar que el sinsonte tropical, un p\u00e1jaro de unos 25 cm, de color gris y negro, es muy apetecido como animal dom\u00e9stico por su capacidad de imitar cantos y silbidos de otros p\u00e1jaros y melod\u00edas que les son ense\u00f1adas por sus due\u00f1os. Ah\u00ed se da otro intercambio entre humanos y aves, pues muchas personas se dedican a ense\u00f1arle palabras y tonadas. Y en esta transmisi\u00f3n de la facultad del habla, tambi\u00e9n ocupa un lugar preponderante el Pinche o Afrechero (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Zonotrichia capensis<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">), un ave peque\u00f1a de 14 cm, de color caf\u00e9 entreverado, con dos franjas negras sobre gris y blanco con una peque\u00f1a cresta en la cabeza (en los machos). Habita alrededor de las casas del casco urbano y de las veredas. De este peque\u00f1o p\u00e1jaro los habitantes del municipio afirman que \u201ctiene un misterio, y es que dicen que cuando hay un ni\u00f1o que est\u00e1 duro para hablar, le meten el piquito del Pinche en la leng\u00fcita para que lo muerda y creo que as\u00ed el ni\u00f1o empieza a hablar ligero\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De igual manera, tambi\u00e9n figuran las aves que advierten sobre cambio en el clima de la zona. El ya mencionado Currucut\u00fa se halla en esta clasificaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n aparecen aqu\u00ed las golondrinas y la aguililla. A las golondrinas, sobre todo a las de color blanco y negro (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Pygochelidon cyanoleuca<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">) se les asigna la facultad de traer \u201cel invierno y traer el verano\u201d. Dice Juan Camilo Sep\u00falveda, un pajarero reconocido del pueblo, que cuando \u201cse amontonan muy seguido es que va a llover\u201d. A su vez, la Aguililla o Vencejo (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Streptoprocne rutila<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">), tal como lo afirma Uriel Montoya, tambi\u00e9n sirve para avizorar eventos meteorol\u00f3gicos. Tanto es as\u00ed que ellas \u201cson las mensajeras del invierno. Son negras, grandes y vuelan en la noche. O cuando salen en la tardecita, cuando est\u00e1 nubado, es porque va a hacer tempestad\u201d. De esta manera las aves que revolotean por los campos y las casas de Jeric\u00f3 han brindado referentes de capital importancia para entender y actuar frente a diferentes aspectos de la existencia diaria como la muerte, el aviso de noticias buenas o malas, el clima, la enfermedad o la suerte. Todos estos significados integran una valiosa parte de una tradici\u00f3n cultural que a\u00fan pervive y que seguir\u00e1 vigente hasta que la magia de la palabra contada siga siendo invitada de honor a las tertulias cotidianas de los habitantes de aquella poblaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><b>Pa\u00eds de aves<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Colombia es el pa\u00eds con el mayor n\u00famero de especies de aves en el mundo. Con cerca de 2.000 reportadas en 2012, este patrimonio biol\u00f3gico es uno de los m\u00e1s grandes del planeta y se constituye en una de las mayores riquezas de la biodiversidad de nuestro pa\u00eds. Las monta\u00f1as andinas de Colombia albergan gran cantidad de aquellas aladas criaturas; los \u00faltimos registros indican que en los piedemontes, mesetas y cumbres habitan alrededor de 800 especies que encuentran en sus variados ecosistemas grandes alternativas de refugio, alimentaci\u00f3n y reproducci\u00f3n. El Suroeste antioque\u00f1o se enmarca entre la parte oriental de la Cordillera Occidental de los Andes y la parte occidental de la Cordillera Central que forma el ca\u00f1\u00f3n del r\u00edo Cauca. Esta regi\u00f3n posee distintos pisos t\u00e9rmicos. En pocos kil\u00f3metros es posible ir del fr\u00edo al calor y de una altura a otra, lo cual posibilita la existencia de diversas especies de aves en extensiones cortas de territorio. Y, precisamente, en esta regi\u00f3n geogr\u00e1fica es donde se ubica Jeric\u00f3, municipio con una extensi\u00f3n de 193 km2, de los cuales 191,8 km2 pertenecen al \u00e1rea rural; el casco urbano se halla a 1.950 m.s.n.m.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><!--\/codes_iframe--><\/p>\n\n\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Jeric\u00f3, Suroeste antioque\u00f1o, abundan las aves: peque\u00f1as, grandes, de mil colores. Y a su alrededor, las historias. Bienvenidos a un viaje alado donde los augurios de muerte y los presagios de libertad vienen en clave de p\u00e1jaro. Un vuelo por el universo de las creencias y la tradici\u00f3n oral. \u00a0 El Parque Natural Las &hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1239,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"audio","meta":{"ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[44,47,46,45,48,49,51,52,50,54,53,55,56,58,57,60,59,61,62,64,63,66,65,67,68,69,70,72,73,71,74,75,76,77,78],"class_list":["post-473","post","type-post","status-publish","format-audio","has-post-thumbnail","hentry","category-historias","tag-afrechero","tag-agueros","tag-andes","tag-antioquia","tag-aves","tag-avifauna","tag-biodiversidad","tag-buho","tag-colombia","tag-columbina-tapalcoti","tag-coragyps-atratus","tag-cordilleras","tag-cultura","tag-currucutu","tag-gallina-ciega","tag-gallinazo","tag-gallo","tag-gallus-gallus-domesticus","tag-jerico","tag-lechuza-comun","tag-megascops-choliba","tag-naturaleza","tag-nyctidromus-albicollis","tag-parque-natural-las-nubes","tag-pinche","tag-primates","tag-pseudoscops-clamator","tag-sinsonte","tag-suroeste","tag-tapera-naevia","tag-tortola","tag-tradicion-oral","tag-trespies","tag-tyto-alba","tag-zonotrichia-capensis","post_format-post-format-audio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.jacom.co\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/473","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.jacom.co\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.jacom.co\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jacom.co\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jacom.co\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=473"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/www.jacom.co\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/473\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1249,"href":"https:\/\/www.jacom.co\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/473\/revisions\/1249"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jacom.co\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1239"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.jacom.co\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=473"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jacom.co\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=473"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jacom.co\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=473"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}