{"id":358,"date":"2017-08-05T16:01:00","date_gmt":"2017-08-05T16:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/radians.withemes.com\/?p=358"},"modified":"2023-04-12T02:09:44","modified_gmt":"2023-04-12T07:09:44","slug":"secrets-of-a-happy-life-we-often-forget","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.jacom.co\/revista\/2017\/08\/05\/secrets-of-a-happy-life-we-often-forget\/","title":{"rendered":"Alborada de Jeric\u00f3"},"content":{"rendered":"<p><em>Las historias encontradas sobre c\u00f3mo se conform\u00f3 territorialmente Jeric\u00f3 no son un\u00e1nimes ni exactas, pero dan cuenta de un proceso parecido al de un amanecer: toma su tiempo pero no se detiene. Fluye para dar vida a lo que poco m\u00e1s de 300 a\u00f1os despu\u00e9s de las primeras historias conocidas pas\u00f3 a llamarse Jeric\u00f3.<\/em><\/p>\n<p>Las sierras \u00e1speras, los r\u00edos caudalosos y el cansancio de hombres acostumbrados a las tierras planas fueron aprovechados por los ind\u00edgenas que poblaron, en \u00e9pocas prehisp\u00e1nicas, lo que es hoy el suroeste de Antioquia. Las expediciones en busca de tesoros se dilataron porque los &#8220;indios estorbaron&#8221; las rutas de algunos espa\u00f1oles e impidieron el saqueo de los cerros y las tumbas. Esto marc\u00f3 el inicio de una serie de trazados que vincularon f\u00edsica y culturalmente a Jeric\u00f3 con otros territorios.<\/p>\n<p>&#8220;Hall\u00e9monos tan tristes en vernos metidos en unas monta\u00f1as tan espesas que el sol ah\u00ed no lo ve\u00edamos, y sin camino ni gu\u00edas, ni con quien nos avisase si est\u00e1bamos lejos o cerca del poblado, que estuvimos por volvernos a Cartagena&#8221;. \u00c9sto fue lo que escribi\u00f3 un soldado del ej\u00e9rcito espa\u00f1ol que emprender\u00eda una gran expedici\u00f3n&nbsp; por el oro al encontrarse con las monta\u00f1as antioque\u00f1as.<\/p>\n<p>En 1538, el espa\u00f1ol Juan de Vadillo huy\u00f3 de Cartagena en compa\u00f1\u00eda de una tropa de 200 hombres y 300 caballos cuando la Corona espa\u00f1ola se enter\u00f3 de que el abogado apres\u00f3 y usurp\u00f3 al gobernador de esa provincia, Pedro de Heredia. A Vadillo tambi\u00e9n lo motiv\u00f3 salir de all\u00ed el saber que el explorador Francisco C\u00e9sar fue en b\u00fasqueda del tesoro \u201cDabaibe\u201d, ubicado en la zona andina colombiana. El ej\u00e9rcito arrib\u00f3 entonces al suroeste antioque\u00f1o por el lado occidental del r\u00edo Cauca y fueron los pobladores originarios ind\u00edgenas&nbsp;quienes guiaron, por ciertos lugares distray\u00e9ndolos de su objetivo, el oro.<\/p>\n<p>Las primeras luces que vislumbraron la expedici\u00f3n le permitieron ver un paisaje dominado por una selva espesa. Se presume que en estas tierras cercanas al r\u00edo Piedras&nbsp; habitaron los nativos; quienes viv\u00edan de la pesca, la caza y la agricultura; al igual que de los vastos frutos que la tierra les ofrec\u00eda como vitorias, chachafrutos, granadillas, chirimoyas, aguacates y m\u00e1s. Sin embargo, durante la ocupaci\u00f3n espa\u00f1ola en Antioquia, como lo documenta el historiador Juan Carlos V\u00e9lez Rend\u00f3n en su texto <em>La configuraci\u00f3n econ\u00f3mica, pol\u00edtica e institucional de Jeric\u00f3 1840-1910<\/em>, estas comunidades &#8220;resistieron todo intento de colonizaci\u00f3n de su territorio y, a pesar de los esfuerzos militares de los conquistadores Juan Vadillo y Francisco C\u00e9sar, permanecieron habit\u00e1ndolo seg\u00fan sus costumbres n\u00f3madas. As\u00ed pues, el territorio del suroeste no fue integrado al dominio espa\u00f1ol durante los siglos XVI y XVII&#8221;.&nbsp; Tiempo despu\u00e9s la ocupaci\u00f3n espa\u00f1ola provocar\u00eda una debacle en la poblaci\u00f3n ind\u00edgena que habitaba lo que es hoy Jeric\u00f3, de manera que para cuando fue el momento de la colonizaci\u00f3n antioque\u00f1a en el siglo XIX, se encontraron con terrenos &#8220;bald\u00edos&#8221; apropiados para fundar y repartir. Jeric\u00f3, adem\u00e1s de las riquezas del medio natural, el clima y su fertilidad, ten\u00eda una posici\u00f3n estrat\u00e9gica en el mapa para la apertura de caminos hacia Marmato y el Choc\u00f3 con fines principales de explotaci\u00f3n comercial.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1268\" src=\"https:\/\/www.jacom.co\/larevista2\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/RA\u00ado-piedras-ilustraciA\u00b3n-Laura-Ospina.jpg\" alt=\"\" width=\"1920\" height=\"1080\" srcset=\"https:\/\/www.jacom.co\/revista\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/RA\u00ado-piedras-ilustraciA\u00b3n-Laura-Ospina.jpg 1920w, https:\/\/www.jacom.co\/revista\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/RA\u00ado-piedras-ilustraciA\u00b3n-Laura-Ospina-600x338.jpg 600w, https:\/\/www.jacom.co\/revista\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/RA\u00ado-piedras-ilustraciA\u00b3n-Laura-Ospina-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.jacom.co\/revista\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/RA\u00ado-piedras-ilustraciA\u00b3n-Laura-Ospina-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/www.jacom.co\/revista\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/RA\u00ado-piedras-ilustraciA\u00b3n-Laura-Ospina-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.jacom.co\/revista\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/RA\u00ado-piedras-ilustraciA\u00b3n-Laura-Ospina-1536x864.jpg 1536w\" sizes=\"auto, (max-width: 1920px) 100vw, 1920px\" \/><\/p>\n<p>Ilustraci\u00f3n: Laura Ospina Montoya<\/p>\n<blockquote><p>M\u00e1s tarde, en 1835 los territorios del r\u00edo Piedras pasaron a ser parte de la concesi\u00f3n Echeverri gracias a la entrega que hizo el Estado a tres prestamistas de la \u00e9poca de guerras de la independencia. Gabriel Echeverri, Juan Santamar\u00eda y Juan Uribe Mondrag\u00f3n recibieron 160.496 fanegadas \u2014una fanegada es equivalente a una cuadra de 6.400 m\u00b2 de tierra\u2014 en las &#8220;monta\u00f1as de Caramanta&#8221;.<\/p><\/blockquote>\n<p>Fue la familia Santamar\u00eda la encargada de alumbrar el proceso de fundaci\u00f3n del hoy municipio de Jeric\u00f3. Santiago, el cuarto entre cinco hermanos, se asent\u00f3 en el territorio que le pertenec\u00eda a su padre y motiv\u00f3 a familias de otros pueblos antioque\u00f1os, especialmente Rionegro, Marinilla, Envigado, Amag\u00e1 y Fredonia, a establecerse all\u00ed y hacer productivo ese suelo. El fundador ofrec\u00eda parcelas a cambio del trabajo que se realizara en la construcci\u00f3n de caminos.<\/p>\n<p>El Presb\u00edtero Jorge E. \u00c1lvarez Arango cuenta en la Revista Jeric\u00f3 que el primer camino hacia Jeric\u00f3 se traz\u00f3, seg\u00fan su l\u00f3gica, tomando el camino desde la desembocadura del r\u00edo Piedras en el Cauca y, siguiendo el cauce de \u00e9ste, \u201csubieron por lo que es hoy el camino de la Tulia que luego fue por muchos a\u00f1os el camino de herradura de Jeric\u00f3 hacia Medell\u00edn, antes de que se abriera la carretera, obra del ingeniero doctor C\u00e1stor Correa\u201d. Este tipo de apropiaci\u00f3n del territorio llev\u00f3 a que el primer nombre de Jeric\u00f3 fuera &#8220;Aldea del Piedras&#8221;, una bella nominaci\u00f3n a partir del entorno natural.<\/p>\n<p>Juan Carlos V\u00e9lez Rend\u00f3n nacido en Jeric\u00f3 y docente e historiador de la Universidad de Antioquia, cuenta sobre las paradojas del territorio: \u201cesta zona que uno podr\u00eda ver desde la geograf\u00eda como un poco cerrada se activ\u00f3 productiva y socialmente por las din\u00e1micas del mercado mundial y las ideas liberales del progreso que vinieron desde el siglo XIX. Esa zona tan protegida por la Cordillera Occidental, primero se activ\u00f3 productivamente a partir de la ganader\u00eda, carnes y cueros para el exterior y para ayudar a una industria minera que en ese momento estaba por fuera del suroeste antioque\u00f1o, especialmente en Marmato\u201d.<\/p>\n<p>Santiago Santamar\u00eda tuvo un m\u00e9todo colonizador muy cercano con las familias que all\u00ed decidieron habitar pues, como se dijo antes, las provey\u00f3 de peque\u00f1as tierras, dinero, herramientas, ganado. Esto permiti\u00f3 consolidar la peque\u00f1a y mediana propiedad que fue la encargada de dibujar el paisaje que hasta hoy permanece, es decir esas peque\u00f1as fincas cafeteras basadas en la producci\u00f3n familiar.<\/p>\n<p>Santiago Santamar\u00eda Berm\u00fadez fue admirador de Jos\u00e9 F\u00e9lix de Restrepo, especialmente por las ideas de libertad e independencia que \u00e9l siempre difundi\u00f3. Fue gracias a este educador, magistrado y pionero en la abolici\u00f3n de la esclavitud, por quien desde el 9 de octubre de 1852 el pueblo pas\u00f3 a llamarse Felicina.<\/p>\n<p>Para 1853, el municipio tom\u00f3 su nombre definitivo, Jeric\u00f3, a trav\u00e9s de la Ordenanza 15 del 13 de diciembre. Este nombre se instituy\u00f3 gracias a la propuesta del Obispo Juan de la Cruz G\u00f3mez Plata, para recordar ese faro que gui\u00f3&nbsp; hasta la ciudad que Dios le prometi\u00f3 a Abraham, a Isaac y a Jacob, tierra pr\u00f3spera y fertil donde tambi\u00e9n creci\u00f3 un gran pueblo y que represent\u00f3 un nuevo amanecer para los cristianos.<\/p>\n<p>\u201cUsted hoy puede advertir en el paisaje que es una zona donde se combinan la peque\u00f1a, mediana, y gran propiedad. Hasta el d\u00eda de hoy eso ha sido una constante y permite no solo equilibrios productivos sino tambi\u00e9n sociales muy importantes, porque las personas generan un arraigo muy particular debido a que la estructura de propiedad rural, m\u00e1s que generar conflictos, los ha evitado o no los ha hecho tan fuertes como en otras zonas donde la existencia de la gran propiedad genera muchas tensiones\u201d, explica V\u00e9lez Rend\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta configuraci\u00f3n del territorio, tan resguardada de las otras zonas del pa\u00eds gracias a las murallas que han sido las Cordilleras Central y Occidental, no fue impedimento para que Jeric\u00f3 siguiera alumbrando caminos m\u00e1s all\u00e1 de los cercanos pueblos de Andes, T\u00e1mesis y Caramanta. Tanto as\u00ed que, primero con recursos privados y despu\u00e9s reforzadas con inversi\u00f3n del Estado, las rutas se extendieron hasta lugares como Marmato, Cartago y Sup\u00eda, lugares hasto donde llegaban las reses criadas en Jeric\u00f3.<\/p>\n<p>Este devenir tuvo clara influencia en el desarrollo que se dio con el caf\u00e9 a partir de 1880 y que se consolid\u00f3 a lo largo del siglo XX como uno de los productos que impuls\u00f3 la econom\u00eda no solo del pueblo sino de gran parte del suroeste; reiterando la conexi\u00f3n permanente con el exterior pues es un producto que se exporta y es reconocido fuera del pa\u00eds. De la mano del caf\u00e9, se desarrollaron otros espacios productivos que convirtieron a Jeric\u00f3 en un municipio de tener una econom\u00eda de subsistencia a uno de econom\u00eda de mercado, especialmente desde inicios del siglo XX.<\/p>\n<p>Los archivos nos cuentan que hacia 1909 se cre\u00f3 la F\u00e1brica de Tejidos de Jeric\u00f3 S.A. que dur\u00f3 hasta mediados de la primera d\u00e9cada y Eugenio Prieto Berr\u00edo, recordado por V\u00e9lez Rend\u00f3n,&nbsp; lo narra as\u00ed: \u201cCiertamente es incre\u00edble que aqu\u00ed donde parece que vivi\u00e9ramos alejados de todo movimiento mundial, encerrados como en una erg\u00e1stula formada naturalmente, donde nos asfixiamos por falta de v\u00e1lvulas que den vida a nuestro tr\u00e1fico con el exterior, se lleven a efecto obras como el alumbrado, la trilladora y la f\u00e1brica a que nos venimos refiriendo, movido todo por la luz el\u00e9ctrica\u201d.<\/p>\n<p>Con el paso de los a\u00f1os, la industria manufacturera&nbsp; dio a luz a grandes empresas en sectores tales como helados, trapiches, trilladoras, piladoras de ma\u00edz, imprentas, gaseosas, hielo, talabarter\u00edas y muchas m\u00e1s. Los caminos fueron los articuladores que permitieron la entrada y el fluir de las ideas, de la cultura y de una econom\u00eda floreciente. Para amanecer en los d\u00edas actuales en los que los carrieles, el turismo y los recorridos por fincas cafeteras jalonan la econom\u00eda de esta tierra que sigue prometiendo mucho para lugare\u00f1os y visitantes.<\/p>\n<p><!--\/codes_iframe--><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las historias encontradas sobre c\u00f3mo se conform\u00f3 territorialmente Jeric\u00f3 no son un\u00e1nimes ni exactas, pero dan cuenta de un proceso parecido al de un amanecer: toma su tiempo pero no se detiene. Fluye para dar vida a lo que poco m\u00e1s de 300 a\u00f1os despu\u00e9s de las primeras historias conocidas pas\u00f3 a llamarse Jeric\u00f3. 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