{"id":1819,"date":"2023-07-06T16:51:33","date_gmt":"2023-07-06T21:51:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.jacom.co\/larevista2\/?p=1819"},"modified":"2023-07-06T16:51:33","modified_gmt":"2023-07-06T21:51:33","slug":"wade-davis-un-explorador-en-el-hay-festival","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.jacom.co\/revista\/2023\/07\/06\/wade-davis-un-explorador-en-el-hay-festival\/","title":{"rendered":"Wade Davis: un explorador en el Hay Festival"},"content":{"rendered":"\n<p>Rubio y alto, con pinta de turista pero porte de explorador, Wade Davis es el encargado espiritual de abrir el&nbsp; Hay Festival de Jeric\u00f3. El director de Comfama se encarga de hacer los agradecimientos de rigor ante un auditorio mudo, pero cuando menciona su nombre se escuchan v\u00edtores. Davis presenta el Sendero de la anaconda en el parque del pueblo, una de las pel\u00edculas inspiradas en sus libros y viajes por el mundo, sobre una suerte de renacimiento cultural que atraviesan algunos pueblos ind\u00edgenas de la llanura amaz\u00f3nica. Despu\u00e9s de la proyecci\u00f3n decenas de personas se le arriman: jericoanos, el alcalde, gomelos, escritores e intelectuales. Quieren conversar con \u00e9l, tocarlo, tomarse una foto. \u00c9l sonr\u00ede, estrecha manos y posa para las fotos con solo un poco de incomodidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Texto: Sim\u00f3n Murillo Melo | Fotograf\u00eda: Miguel Contreras Palacio<\/p>\n\n\n\n<p>Vino al pa\u00eds por primera vez cuando estaba en la universidad, para seguir los pasos de su maestro, el legendario bot\u00e1nico Richard Evans Schultes. Las fotos de la \u00e9poca lo muestran como un hippie apuesto y de ojos despiertos. Esa vez estuvo unas semanas en la Sierra Nevada de Santa Marta, herborizando, conociendo a los koguis, decidiendo su vida.&nbsp; Desde entonces ha hecho alpinismo en el Himalaya, investigado el vud\u00fa en Hait\u00ed, recorrido la jungla de Borneo, el Amazonas y mucho, mucho m\u00e1s. En el 2018, Santos lo nombr\u00f3 ciudadano colombiano en una dorada ceremonia en el Palacio de Nari\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Su presentaci\u00f3n en el Teatro Santamar\u00eda es el evento m\u00e1s esperado del festival. El auditorio est\u00e1 a reventar y apenas sale a escenario, el p\u00fablico lo vuelve a vitorear.&nbsp; Conversa con Xandra Uribe y Andr\u00e9s Rold\u00e1n. Cuando habla en espa\u00f1ol la presencia \u00e9pica de Davis se diluye. Pero al p\u00fablico no le importa. Parte de su atractivo en Colombia es que les muestra a sus lectores locales como es el pa\u00eds que no conocen ni conocer\u00e1n. El Amazonas,&nbsp; el Sibundoy, la Orinoqu\u00eda y el Choc\u00f3 pueden ser tan ex\u00f3ticos para el lector medellinense o bogotano como para el parisino.<\/p>\n\n\n\n<p>La conversaci\u00f3n en el Santamar\u00eda es m\u00e1s cercana. Habla de sus viajes por el r\u00edo Magdalena, parte de un proyecto que empez\u00f3 como un libro del Grupo Argos. La cementera hace parte de una de las industrias m\u00e1s contaminantes del mundo y adem\u00e1s tiene graves se\u00f1alamientos en derechos humanos. Pero los que ven a Davis ext\u00e1ticos no se inmutan. Son todos id\u00e9nticos: vestidos floreados, dise\u00f1o de sonrisa y b\u00f3tox discreto, patriarcas ojiazules que pisan duro.<\/p>\n\n\n\n<p>Davis muestra algunas fotos y responde a los comentarios de sus entrevistadores. Habla un poco inc\u00f3modo, otra vez, sobre el renacimiento que atraviesa Colombia. \u00a1No tiene equivalente en Latinoam\u00e9rica! Xandra Uribe, por ejemplo, tuvo que irse del pa\u00eds de ni\u00f1a y ahora ella, junto con muchos otros colombianos brillantes, est\u00e1n regresando, dice Davis. Al lado del antrop\u00f3logo y el ejecutivo cultural, Uribe parece brillar de alegr\u00eda. El p\u00fablico, por supuesto, aplaude.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del Santamar\u00eda, la obsesi\u00f3n de Davis es la de una generaci\u00f3n de cient\u00edficos: la desaparici\u00f3n del mundo. Educados por los \u00faltimos que vieron ecosistemas imberbes, sus vidas ha transcurrido a la par de la extinci\u00f3n de cientos de lenguas ancestrales y culturas, junto a fauna y flora que nunca llegaremos a conocer. Ha escrito extensamente de la importancia de reconocer a los pueblos ind\u00edgenas como seres humanos, de darles una independencia perdida por centurias de explotaci\u00f3n. Como me dijo: \u201cellos no son fr\u00e1giles. No son delicados o est\u00e1n destinados a desaparecer. Son sociedades din\u00e1micas atrapadas en el medio de varias fuerzas: la modernidad, las intrusiones industriales, el marxismo-leninismo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En Jeric\u00f3, Davis parece atrapado en medio de otras fuerzas. Sale de su conferencia a una entrevista y despu\u00e9s a otra y despu\u00e9s a otra. Entre ellas, le piden fotos, conversar, una firma. Esta ba\u00f1ado en sudor pero no parece importarle. \u201cLa gente siempre me pregunta, \u00bfc\u00f3mo mantienes tu energ\u00eda?\u201d Davis en persona es intenso, inteligente y listo para hilar sus experiencias personales con un conocimiento enciclop\u00e9dico de literatura, bot\u00e1nica, historia, ciencia. Su discurso es uno eminentemente moral, pero es imposible saber qu\u00e9 tanto resuene su c\u00f3digo moral con un p\u00fablico \u00e1vido de experiencias, discusiones y pasiones, pero que abrumadoramente parecen ser parte de esas \u00e9lites colombianas que tanto han\u2026 saqueado, profanado, robado, aniquilado, incendiado, exterminado, dinamitado, traicionado y un largu\u00edsimo etc\u00e9tera que tanto Davis como el lector conocen.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMi padre sol\u00eda decir que hay bien y mal. Toma tu elecci\u00f3n. Pero no es el destino lo que importa. Es el camino\u201d, dice Davis. Es un argumento que hace eco a lo que ha hecho toda una vida: viajar. Lo mejor de sus libros est\u00e1 ah\u00ed, cuando cuenta sin juicios las formas de vidas de pueblos ancestrales. La maravilla de ver un rostro nuevo y el milagro de escuchar una lengua moribunda: el horizonte \u00e9tico de Davis es escuchar.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00faltimo d\u00eda del festival, Davis entrevista a Rosie Boycott, una periodista brit\u00e1nica experta en la alimentaci\u00f3n y sus consecuencias sociopol\u00edticas. Lo hace en ingl\u00e9s y cuando Davis habla su idioma nativo, su inteligencia hiperactiva se vuelve tangencial. Ambos tienen una de las conversaciones m\u00e1s interesantes del festival hasta que a medio camino, Davis se lanza en una espectacular diagonal de casi 15 minutos sobre los vaqueros norteamericanos. \u00bfSab\u00eda el p\u00fablico que la mayor\u00eda eran latinos, peque\u00f1os y hac\u00edan un trabajo pac\u00edfico? \u00bfSab\u00eda el p\u00fablico que John Wayne odiaba a los caballos? \u00bfSab\u00eda el p\u00fablico que lo entrevistaron una vez en Anderson Cooper 360, uno de los shows con m\u00e1s rating en Estados Unidos, para hablar del tema? \u00bfSab\u00eda el p\u00fablico que \u00e9l escribi\u00f3 un libro del tema?<\/p>\n\n\n\n<p>La audiencia, por primera vez, parece inc\u00f3moda con \u00e9l. Boycott lo mira incr\u00e9dula. \u00c9l se disculpa, por all\u00e1 en el minuto 11, pero a\u00f1ade que el tema es importante. Cuando acaba, Boycott vuelve al tema con gracia. El mismo Davis que narra la creaci\u00f3n del universo tairona con el respeto del que quiere creer, es incapaz de escuchar a la brillante periodista que tiene enfrente sin meter la cucharada. Al final, todos aplauden.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los escritores favoritos de Davis, Peter Matthiessen, dijo que el que crea poder cambiar el mundo est\u00e1 tan equivocado como es peligroso. Davis no puede evitar comentar al estadounidense: \u201cPero \u00e9l tambi\u00e9n dec\u00eda que tenemos una obligaci\u00f3n como contadores de historias de ser testigos del mundo. Eso ha sido mi salvaci\u00f3n.\u201d&nbsp; Mientras se alista para una entrevista m\u00e1s, se ve profundamente orgulloso de ser \u00e9l, salvado casi. Grande, feliz, el rostro surcado de arrugas y los ojos un poco cansados; tiene 66 a\u00f1os ya. Pero a \u00e9l probablemente no le importa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rubio y alto, con pinta de turista pero porte de explorador, Wade Davis es el encargado espiritual de abrir el&nbsp; Hay Festival de Jeric\u00f3. El director de Comfama se encarga de hacer los agradecimientos de rigor ante un auditorio mudo, pero cuando menciona su nombre se escuchan v\u00edtores. 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