Nombré a dos insectos y se los dediqué a mi papá y a mi mamá

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Los insectos tienen quizá más historias para contarnos que cualquier otro grupo de organismos, pues son el grupo con más especies conocidas lo cual está reflejado en sus formas e historias de vida. Se estima que aún nos quedan por descubrir y describir miles e incluso millones de especies nuevas de insectos. Una especie nueva es una historia nueva para contar.

Textos y fotografías: Camilo Flórez Valencia
Biólogo
Curador de las Colecciones Biológicas de la Universidad CES

Para poder contar esa nueva historia debemos nombrar la nueva especie; ese nuevo nombre debe tener asociado una descripción detallada del organismo. Una nueva especie requiere ser nombrada no porque no exista en el mundo sin el nombre que le damos, sino porque es necesario que esto suceda para que se puedan contar historias sobre ella. Más allá de los textos técnicos donde son descritas estas especies, encontrar y describir una especie nueva conlleva abrir otro pequeño mundo.

Descripción especie nueva ciencia

 

La familia Membracidae o de los membrácidos es uno de esos grupos de insectos en los cuales nos quedan muchas especies y aspectos de su biología por conocer y documentar. Estos insectos se alimentan succionando savia de las plantas y algunos son conocidos comúnmente como ‘insectos espina’ o ‘helicópteros’. El primer nombre se debe a que una estructura de su tórax, que en membrácidos está muy desarrollada, puede tener forma de espina. El segundo nombre se debe a que hace unos años las personas ataban una cuerda a las patas de estos insectos y al volar permanecían en el aire como un helicóptero.

Cladonota apicalis
Cladonota apicalis

Algunas especies de estos pequeños organismos (grandes en comparación con otros insectos) tienen cuidado maternal: las madres cuidan a sus hijos por medio de estrategias impresionantes. Algunos de estos insectos lanzan patadas fuertes para espantar a depredadores y parasitoides. En Medellín me contaron que la gente los atrapaba y los ponían cerca para que “pelearan”. Otros membrácidos pueden tener relaciones muy interesantes con hormigas que son tan diversas y sofisticadas que no van a ser el punto de este texto.

 

Describir membrácidos

Hace alrededor de un año, describí dos nuevas especies de Membracidae. Les di nombre y conté una nueva historia, pero mi sensación es que siempre queda algo más por contar. Detrás de las historias técnicas de los artículos científicos, siempre (para mí) hay una emoción adicional relacionada con la expedición donde encontramos la nueva especie, las comunidades alrededor de los sitios, las personas que nos acompañaron, las historias que nos contaron mientras caminábamos, los almuerzos al lado de los ríos. Muchas de estas historias se pierden inmersas en las necesarias descripciones telegráficas de los artículos científicos.

Esas dos especies nuevas las nombré como Calloconophora estellae y Problematode robertoi. Dediqué estos nombres a mis padres, Luz Estella Valencia y Roberto Flórez en agradecimiento por la vida y el inmenso cariño que les tengo. De esta forma, los epítetos estellae y robertoi también se vuelven fundamentales en esta historia.

 

Calloconophora estellae

Tiene una apariencia hermosa, con muchos pelos dorados interrumpidos por dos líneas de pelos más oscuros. Más allá de esto, lo más impresionante de esta especie es la forma en la que cuida y defiende a sus hijos. La madre deposita una sustancia cerosa en un patrón en espiral alrededor de los tallos cerca de sus huevos o ninfas.

Esta sustancia es pegajosa, por lo que otros organismos como avispas, arañas u hormigas que puedan depredar a los huevos o ninfas de los membrácidos quedan adheridos a esta sustancia. La cera además tiene un patrón en espiral muy particular, constituido por bolas unidas por pequeñas líneas, que la madre deposita con mucha calma. Esta cera puede encontrarse en todo un fragmento de la planta, dándole un aspecto muy particular, parecido a un arreglo navideño o un diseño para una torta.

 

Pero hay más, la hembra además deposita más cera sobre los huevos, se posa sobre ellos y los defiende de forma agresiva contra depredadores y parasitoides por medio de movimientos con las patas y zumbando sus alas. La hembra permanece con sus hijos hasta que estos se vuelven adultos. Se podría decir que esta especie tiene uno de los comportamientos de cuidado maternal más asombrosos y complejos dentro de los membrácidos.

Calloconophora estellae está estrictamente asociada a una enredadera de la familia Dileniaceae que con frecuencia crece al borde de ríos y caminos. Esta especie la hemos encontrado hasta el momento en el Magdalena Medio y en el piedemonte de la Cordillera Occidental hacia el Chocó.

 

Problematode robertoi

Por otro lado, Problematode robertoi tiene un aspecto muy diferente al resto de membrácidos porque tiene unas alas con venas gruesas e irregulares. Esta especie no tiene un pronoto grande ni con formas extrañas y extravagantes como otros membrácidos. Su forma es aplanada y su coloración similar a tallos con musgo. En otras palabras, a simple vista no parece un membrácido. Nos podríamos además arriesgar a decir que esta especie debe estar camuflada de forma extraordinaria, por lo que es muy difícil de encontrar. Hasta ahora sólo hemos encontrado un individuo de esta especie (con el cual se realizó la descripción), y apenas cuatro individuos de las otras dos especies descritas del género Problematode. Hasta antes de la descripción de P. robertoi, no había sido posible establecer quiénes eran los ‘parientes’ del género. Por medio del descubrimiento de P. robertoi, tenemos al menos una idea de quiénes son sus primos, aunque aún no sabemos quiénes son sus hermanos.

Vista dorsal de Problematode robertoi
Vista lateral de Problematode robertoi

 

Arboloco

El único individuo conocido de P. robertoi lo encontramos en un remanente de bosque cerca de la finca Arboloco, muy cerca de Manizales y el PNN Los Nevados. Mi papá adquirió Arboloco como un lote ganadero hace más de 15 años y ahora es un espacio en proceso de restauración donde habitan cada vez más insectos, plantas, aves y muchos otros organismos. Esta es una de las principales razones por las cuales nos motivamos a conocer más de los bosques cercanos a esta finca y una de las razones por las cuales ahora conocemos a P. robertoi.

Mis padres siguen siendo una de las principales motivaciones para estudiar estos insectos. Se siguen emocionando con cada nuevo bicho que encontramos o con cada nueva planta que sembramos en la finca. Esto hace parte también de la historia de las especies así sea de forma indirecta y no es posible desligarnos de las emociones al estudiar las maravillas que nos rodean.

 

Link del artículo aquí
Artículo científico completo: solicitarlo a kmilofv@gmail.com

Los días de la ballena: resistir Medellín y nadar a contracorriente

Catalina Arroyave Los dí­as de la ballena

Catalina Arroyave siempre quiso hacer cine como guionista y directora; lo poco que la acercó su carrera cuando estudiaba Comunicación Social en la Universidad Eafit a su sueño la llevó a migrar a Argentina en donde la educación gratuita le permitiría estudiar guión y cine en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y así, por primera vez, escribió y dirigió su primer y único cortometraje hasta ahora: El truco (2010). Luego de nueve años volvió a escribir y a dirigir un proyecto cinematográfico, esta vez de proporciones tan grandes como las de una ballena azul. Detrás de su ópera prima hay años de mucho trabajo y multiplicidad de roles, pues Catalina además de haber sido productora, asistente de dirección y directora de casting en diferentes proyectos con los que nutrió su pasión y profesión, cofundó también hace nueve años junto a otros seis entusiastas Rara Colectivo Audiovisual, su casa productora y hogar cetáceo en el que ha logrado nadar en contra de corrientes que han querido limitarla a su entorno de origen, al deber ser de la clase media paisa en la que creció y a mantenerse al margen de temas y oficios que aún algunos creen ajenos a las mujeres en el cine.

Los días de la ballena narra la historia de Cristina y Simón, dos jóvenes grafiteros en Medellín que, sobre las amenazas pintadas en los muros por el combo del barrio para infundir el miedo estos dos artistas, deciden pintar una gran ballena con la firme intención de resistir y rechazar la censura y la imposición del miedo como método de control.

Como realizador audiovisual quise acercarme a Catalina para conversar y entender las otras luchas en su proceso de realización y las resistencias que hay detrás de su ópera prima como cineasta en Medellín.

Por Daniel Mateo Vallejo

 

Catalina Arroyave Los días de la ballena4
Fotografía: Cortesía Los días de la ballena.

En tu película hay tres momentos simbólicos que llevan al espectador al asombro de verse ante imágenes inusuales en un cine que representa a Medellín, ¿cómo crees que se ubica tu película en la tradición del cine hecho desde esta región?

Me parece que nuestra película hace parte de una tradición en muchos aspectos, sobre todo por el uso de actores naturales y por la aproximación a la calle, a querer contar unas realidades de la ciudad y no solamente de unos personajes particulares. Creo que tiene una apuesta y es que explora el terreno también de lo poético y de lo íntimo, de lo que pasa al interior de las casas, en el mundo interior de unos personajes, en unos diálogos cercanos, triviales, que lo que están haciendo también es revelando el amor —Laura Mora me dice que nuestra película sobre todo es escasa porque en Medellín poco se ha hablado del amor  entonces me parece que se inserta en esa tradición de alguna manera con elementos que la hacen común a otras, pero el elemento poético de la ballena sí que hace que al menos haya un código de lectura que lo que está proponiendo es, para mí, no contar la realidad, la verdad de una ciudad sino un punto de vista. 

Un punto de vista que además quiere que el espectador dialogue desde sus propias impresiones, que haya espacio para que no solamente veamos la realidad si no una aproximación metafórica de la realidad; creo que igual Víctor Gaviria ya había creado momentos surreales de alguna manera en sus pelis, pero Los días de la ballena lo que propone es entrar en el terreno de lo metafórico si se quiere, de lo simbólico. Nuestra película aporta una aproximación a la clase media que también ha sido bastante escasa en la cinematografía local, hemos insistido mucho en lo marginal también porque es muy doloroso, entonces creo que nuestra película tiene un querer hablar desde una voz propia y una mirada particular, eso creo.

Catalina Arroyave Los días de la ballena2
Fotografía: Cortesía Los días de la ballena.

Los días de la ballena al evidenciar cómo en esta ciudad estamos sometidos o acostumbrados día a día a convivir con la violencia o el crimen organizado ha sido asociada e incluso comparada con largometrajes como Matar a Jesús, de Laura Mora o Los nadie, de Juan Sebastián Mesa y Monociclo Cine, ¿crees que hay una única Medellín a representar desde el cine?

Me parece que de alguna forma la comparación es natural en la medida en que se está hablando de jóvenes en una ciudad que tiene características de violencia, pero creo que la apuesta de cada película es muy distinta, no solamente narrativa sino estéticamente, son miradas muy diferentes a Medellín. Creo, por supuesto, que no hay una única Medellín en el cine, todo lo contrario; cada vez más en el nacimiento de una pluralidad de voces mayor vamos a tener distintas ciudades retratadas y no solamente lo que se está mostrando sino cómo se está mostrando. Creo que a nosotros nos hace falta explorar los géneros, explorar también lo queer; para mí eso también es una cosa que hace falta en nuestra ciudad que apenas están haciendo por no hablar de lo que falta en términos experimentales, también hay un miedo a hacer narrativas más desestructuradas porque siento que apenas estamos empezando a contar a Medellín en el cine.

Pienso en los últimos diez años y creo que en comparación a las veces que se ha contado cualquier capital del mundo, aquí apenas estamos entendiendo cómo aproximarnos de otras maneras a contar a Medellín. Me parece también importante decir que las mismas comunidades, distintas comunidades encuentren las posibilidades financieras para contarse a sí mismas, creo que en este momento hay un esfuerzo en ese sentido, como de poner la voz, los recursos en distintas partes, que no se quede todo en un solo género, una sola clase social la que esté hablando, entonces creo que eso también es interesante y va a ser muy interesante dentro de diez años.

Si en tu película Cristina y Simón desobedecen el control e imposiciones por parte de los combos, ¿a qué se confronta o qué resiste en su cotidianidad Catalina Arroyave en Medellín?

Yo creo que mi mayor desobediencia ha sido no creer en el deber ser de una mujer de clase media de esta ciudad, a mí se me dijo mucho que no podía ir, que no podía decir, que no podía ser, y yo muy pronto decidí desobedecer a esa norma. 

También a desobedecer que hay ciertos espacios que en teoría no puedo habitar por ser quién soy, porque soy vulnerable a la violación o qué sé yo; he querido romper cada una de las burbujas que me han sido impuestas y he querido no quedarme en un lugar cómodo sino encontrarme verdaderamente con habitar la ciudad, con poder entender cómo la habitan las distintas personas que estamos en ella; he desobedecido el pensar que la calle no puede ser para mí, que la noche no puede ser para mí, que los barrios que no fueron los barrios en los que nací no pueden ser para mí y creo que en esa medida hay una desobediencia del estereotipo. 

Creo que hay un tema de la economía sexual en nuestro medio, en nuestro gremio que para mí tampoco es una posibilidad, que desobedezco en la medida en que no quiero y nunca voy a jugar nunca es una palabra exagerada pero no quisiera nunca jugar a que ser una mujer me lleve a ciertos lugares para aceptar propuestas que aparecen y formas de relacionarse con otros géneros desde ahí, entonces creo que desobedezco también en esa medida. 

Creo que finalmente mi resistencia también tiene que ver con perseguir una voz que sea mía, y eso es difícil, no aceptar las imposiciones que vengan de ningún lugar, no temerle a lo que diga el contexto próximo y tampoco a lo que pueda llegar a decir la gente que tiene “la verdad”, bien sea esto en la familia, en la ciudad, en la crítica, en el mundo del cine, no sé, creo que esa es la mayor valentía, perseguir la autenticidad.

El gremio audiovisual en Antioquia es mayoritariamente masculino ¿te impuso márgenes en la forma de trabajar, esas márgenes limitaron Los días de la ballena, o pudiste hacer la película que soñabas?

Como nuestra película nace en el contexto de Rara, y Rara ya había encontrado una lógica de trabajo que de alguna manera rompe con esa cosa vertical, patriarcal del cine, nuestro equipo por el contrario tiene una manera de entender la creación colectiva que permeó Los días de la ballena. En el rodaje había gente que se burlaba de que yo dialogara las decisiones que tomaba, o que hubiera pedido que no se gritara en el set, o que tuviera una forma menos autoritaria o no autoritaria de trabajar y eso generaba chistes. Para mí es importante entender que en el cine hay una pluralidad de voces y creo que yo tenía un equipo extraordinario, siempre lo tuve, a lo largo de la creación de la película estuve acompañada por múltiples creadores que creo que aportaron mucho a lo que finalmente hoy es nuestra película.

Hay muchos detalles que no vinieron de mí sino que vinieron de la gran creatividad de mi equipo y el gran compromiso que siempre hubo en ellos; por ejemplo, cuento la historia de que “Maca” que es la utilera de la película fue la responsable de que el mico que Simón le entrega a Cristina tenga una areta y una cresta, y a partir de eso se creó una de las escenas que a mí me parece más interesantes de la peli donde hay una intimidad de unos personajes muy imperfectos que se relacionan en el deseo, en el chiste y la burla. Otra cosa que fue muy tremenda y también vino de ella es que en unas escenas que hacen parte del final necesitábamos crear una atmósfera de tensión alta y ella propuso utilizar una sangre real, y eso logró una atmósfera muy densa que también aportó a la creación del personaje por parte de Laura Tobón, la actriz.

Hay un error en el póster, la película no es de Catalina Arroyave, es escrita y dirigida por mí, pero es de un equipo enorme, muy grande, y creo que esa comprensión tiene que ver también con tratar de abandonar la lógica de lo patriarcal, entender que hay una manera fluida y colectiva de hacer las cosas; de alguna forma es revelarse contra el machismo y contra esas estructuras que nos han impuesto lo vertical.

Catalina Arroyave Los di­as de la ballena
Fotografía: Cortesía Los días de la ballena.

¿Cómo Rara Colectivo es un acto de resistencia en Medellín?

Me parece que nuestro mayor acto de resistencia fue apostarle a lo colectivo desde siempre, o sea, entender que juntos íbamos a crear y a entender que no íbamos a apostar a tener un nombre y a que eso sobrepasara el deseo colectivo, mantenernos juntos ha sido nuestra mayor resistencia, como poder sobrepasar la cantidad de obstáculos económicos, emocionales que ha supuesto crear a Rara; abrir camino en el monte con un machete sin filo como diría nuestra amiga Rarónica ha sido, me parece a mí, como el mayor acto de Resistencia. 

También ha sido muy difícil en términos prácticos encontrar una manera real de ser siete y estar ahí, permanecer. Y reinventarnos también me parece que ha sido un acto de resistencia, de entender que no nos podíamos quedar pensando que las cosas iban a ser como lo supusimos en el primer año, ni en el segundo ni en el tercer y que cada tanto tenemos que replantearnos nuestro modelo, eso también me parece un acto de resistencia y finalmente creo que en esa medida y en seguirle apostando a esto que nos inventamos cuando mucha gente nos llamaba ingenuos ha sido una forma de decir, de resistir, de permanecer y creo que la mayor resistencia es querer hacer cine, no habernos doblegado ante la posibilidad de hacer o de que nuestra vida girara en torno a otras cosas; solamente eso, dedicarse a hacer cine ya es un acto de resistencia mayor.

¿Dónde está esa ballena y qué crees que dirá en los muros el tiempo que exista?

La ballena existe, está en Envigado, en la fachada de la Universidad de Envigado, ha pasado algo bello y es que la dueña de la casa nos ha contado que ha habido como un peregrinaje, que algunas personas han ido a conocer la ballena. Pero lo que creo es que un poco nosotros no vemos lo que nos está diciendo la calle, a veces pasamos de largo y estamos ahí frente a un lenguaje que nos está queriendo decir cosas sobre lo que pasa en las entrañas de la ciudad y a veces no lo vemos, entonces creo que hay gente que va a pasar y no va a ver nada más que una linda ballena que está pintada pero también hay gente que cuando la vea pues va a recordar una historia de amor y de desobediencia.

¿Qué viene luego de Los días de la ballena ? 

Viene seguir fortaleciendo a Rara, vamos a apostarle a terminar un documental que tiene David Correa que se llama Partes de una casa; ahora también estamos desarrollando el proyecto de Mariana Gil que se llama Siempre los leones rondaron siempre; tenemos también una coproducción de un corto que se llama La herencia y hemos estado trabajando en fortalecer nuestra casa en otros ámbitos: seguir siendo profesores, poder traer invitados a nuestra muestra de Cortos de largo alcance que se hace cada tres meses y finalmente yo también estoy escribiendo un nuevo guión que habla del despertar sexual de tres chicas en un colegio de monjas, ya tengo una primera versión, y mi mayor deseo, mi más grande deseo sería tener la forma de escribir esta nueva película, encontrar los recursos para escribirla bien, para poder vivir mientras la escribo y pues que luego podamos realizarla, eso sería muy bueno.

 

 

Las casas de Inger Lise-Kristoffersen

Inger Lise-Kristoffersen Ilustración Laura Ospina

Inger Lise-Kristoffersen utiliza la ilustración como su herramienta artística y cada lugar que ha visitado como insumo para acumular recuerdos y potenciar su arte.

Por Andrea Uribe Yepes
Ilustración: Laura Ospina Montoya

Para la ilustradora nórdica Inger Lise-Kristoffersen (1949) la casa es cualquier lugar donde pueda ser creativa con su trabajo, donde su imaginación permanezca inagotable, activa. Hoy esto le sucede en su casa en Copenhague, Dinamarca –donde tiene dos habitaciones destinadas como estudio y una pequeña imprenta– pero también ha sido en Hong Kong, Colombia y Suecia. De cada lugar suele atesorar recuerdos, colores y pensamientos reales y de mentiras que más tarde –tal vez– alcanzan a ocupar sus ilustraciones, pinturas y grabados que casi siempre terminan en libros pensados para quienes disfrutan leer imágenes.

Inger ha habitado Colombia de muchas maneras. La primera vez que llegó fue cuando tenía 11 años de la mano de su tío. Él era era ingeniero y construía túneles en La Dorada y Rionegro, la trajo a vivir con él y su familia de tres primero a La Dorada y más tarde a Medellín. De esa época recuerda lo que sucedió, con quién se encontró y su vida que era, dice, alegre. Estuvo en el país de 1961 a 1965 pero no se ha ido del todo; eventualmente regresa a eventos y talleres y con la editorial bogotana Caín Press ha publicado El hombre, la mosca y la chica monstruosa (2014) y La chica en busca de su sombra (2019). Colombia es, de alguna manera y por ratos, una de sus casas.

Usted nació en Dinamarca pero muy pequeña se vino a vivir a Colombia, ¿por qué sucedió esto?

Mi madre murió de cáncer cuando yo tenía 6 meses de nacida entonces muy pequeña tuve que irme a vivir con mi abuela, luego con una hermana de mi padre y su familia de cuatro –tal vez el momento más feliz de mi infancia– pero a los 5 años tuve que regresar con mi abuela. Cuando cumplí 11 años un hermano de mi padre, que era ingeniero y no había conocido antes, en medio de una larga cena danesa y algunas cervezas me propuso una aventura: irme a vivir con él y su familia de tres a Colombia. Recuerdo haberle dicho a mis compañeros de clase que iba a viajar a América del Sur y nadie me creyó.

¿Y cómo fue llegar a La Dorada, Antioquia?, ¿qué imágenes recuerda?

Llegué a La Dorada en 1961. Era un pueblo pequeño de caminos polvorientos. Recuerdo que cuando llegué me tocaba únicamente mirar y escuchar porque no hablaba nada de español. Hacía mucho calor, tanto que la ropa de verano que tenía no me sirvió y mi tía me llevó donde una costurera para hacer 3 vestidos sin mangas. Recuerdo también que no podía andar sola por las calles ni jugar por fuera de la casa, aunque mi tío nos llevaba casi todos los días a una piscina que quedaba lejos del pueblo para refrescarnos, allí aprendí a nadar y allí también comí mis primeros tamales, muchas frutas y verduras y pescados. Todo era nuevo y sorprendente para mi. También fue bonito el proceso para aprender español en una escuela donde solo habían dos clases y una maestra.

¿Y tuvo lecciones de arte allí?

Las lecciones de arte consistían en copiar cosas que estaban ya ilustradas en un libro. Traté de pedirle al profesor que me permitiera a mí y a mis compañeros hacer dibujos libres con cosas que salieran de nuestra imaginación, pero no me entendían porque mi español era muy básico. Eso fue muy triste.

¿Cree que algunas de esas imágenes que tiene de La Dorada influyeron en su arte de alguna manera?

No, no utilicé ninguna de mis experiencias de La Dorada o Colombia hasta ahora en mi obra de arte de forma directa. Creo que sobre todo cuando estoy lejos de mi país, más escandinava soy y mi arte también. Pero tengo muchos recuerdos intactos de esa época.

Luego de Colombia se fue a vivir a Hong Kong, ¿allá sí tuvo clases de arte?

Allí viví desde 1965 hasta 1967, cuando Hong Kong era una colonia inglesa. Fui a una escuela de inglés y allí tuvimos la mejor educación de arte, allí dibujé por primera vez con modelos. En arte sacaba las mejores calificaciones y esas clases fueron de gran importancia para mí.

Usted pinta, dibuja y hace grabado, ¿hay una técnica que prefiere?

He probado toda una gama de diferentes técnicas, desde acuarela, acrílico, pintura al óleo, dibujo a tinta, dibujo a lápiz y collages, hasta impresiones gráficas. En la escuela de arte tuvimos una clase de impresión en lino que me encantó. Desafortunadamente, los editores no estaban listos para las ilustraciones de corte de lino en ese momento, incluso ahora es acuarela o dibujo lo que eligen sobre todo en libros infantiles. Si quiere hacer algo fuera de lo común, es a los pequeños editores con los que tiene que ponerse en contacto, ya que están más abiertos a nuevas ideas.

Inger Lise-Kristoffersen La niña en busca de su sombra

¿Por qué le interesó hacer libros para los más pequeños?

La razón por la que hice libros infantiles desde el principio fue que casi no había libros para adultos que debían ilustrarse aparte de los libros de aves, peces e insectos. Ahora es un poco diferente, los ilustradores han comenzado a ilustrar para adultos y la mayoría de los ilustradores también son los escritores. Creo que la razón por la que sigo trabajando con el libro infantil es que puedes usar tu imaginación de una manera más vulnerable e infantil, pero quién sabe con qué trabajaré en el futuro.

¿Cree que tiene un estilo?

Creo que no, pero cuando miro mi arte definitivamente veo que tiene una personalidad reconocible.

Inger Lise-Kristoffersen La niña en busca de su sombra

¿Cuáles artistas o ilustradores suele mirar cuando necesita alimentar sus ojos, inspirarse?

Cuando era joven solía revisar Matisse, Paul Gauguin, Picasso, David Hockney y los surrealistas. Me gustaban los collages de Max Ernst y las películas de Man Ray. Ahora me gusta mirar autores e ilustradores suecos como Elsa Beskow o finalandeses como Tove Jansson o ingleses como Oscar Wilde. Las películas mudas y a blanco y negro son una gran fuente de inspiración sobre todo para mis libros que no tienen palabras como El hombre, la mosca y la chica monstruosa y La chica en busca de su sombra.

¿Tiene un color que prefieras usar o que te obsesione?

No tengo un color favorito, es la obra de arte la que define qué color va a llevar. Pero trabajar solo con blanco y negro, para mí, es alejarse de toda fantasía y ver solo la verdad.

Inger Lise-Kristoffersen La niña en busca de su sombra

 

Homo Logo Ludens se expondrá en el Maja

Alfredo Luis Velásquez Elorza

Una serie de 18 obras de collage del artista Luis Vásquez Elorza se expondrá en el Museo MAJA desde el mes de abril. Otros cuatro artistas también inaugurarán la muestra general con pintura, fotografía, instalación y cerámica.

Artefactos, máquinas e invenciones humanas hechas a partir de libros; recortes de personajes de obras del arte bizantino y pinturas de flores tomadas de estampados textiles, componen una serie de 18 piezas del artista Luis Vásquez Elorza las cuales  estarán disponibles al público en el Museo de Antropología y Arte de Jericó —Maja— entre el 6 de abril y el 26 de mayo de 2019.

Luis Vásquez Elorza es maestro en Artes Plásticas de la Universidad de Antioquia. Su obra es fundamentalmente política y social y el uso que hace de los materiales y de las técnicas, mixtas en su mayoría, evidencian una búsqueda constante de mensajes potentes. En particular, esta serie de collage, iniciada en el 2016, propicia reflexiones en torno al uso de la tecnología, el conocimiento y su ética. Homo Logo Ludens quiere decir El hombre que juega con el conocimiento. Según su autor, “una condición que caracteriza a los individuos de nuestra especie, quienes autoproclamados en la cúspide de la cadena trófica y custodios de una vasta herencia de saberes y conocimientos, sigue esclavo a los más básicos y egoístas impulsos a la hora de ser consciente de  su actuar en el contexto colectivo”.

Estas creaciones exploran entonces, a través de un contraste sutil entre materiales y conceptos, la idea de una humanidad que a pesar de la capacidad creativa la cual le ha permitido desarrollar medios, herramientas y procesos para conocer e ir más allá de sus sentidos, pareciera estancarse en impulsos más viscerales: el egoísmo, la banalidad y la avaricia.

De esta manera, explica el artista, y amparado en discursos creados en otros tiempos y poco actualizados a la presente realidad social y natural, en instituciones, corporaciones y líderes quienes abanderan sus acciones en defensa de intereses que benefician a un grupo cada vez más pequeño de la colectividad, revela una serie de efectos contrarios que a la larga puedan acarrear en el más amplio sentido de la vida.

Es así como Vásquez Elorza aborda los discursos políticos actuales pero desde las paradojas: la “búsqueda” de la paz a través de la violencia, una “democracia” monopolizada y perseguidora de la diversidad de pensamiento, la promoción de la idea del eterno crecimiento económico en un planeta con recursos limitados.

La actualidad y los hechos que nos rodean, culturales y naturales, son el insumo que este artista tiene para plasmar su  comprensión del momento histórico que afrontamos como habitantes de este planeta. “Ser conscientes de ello puede significar la diferencia entre la construcción de una existencia equitativa y justa, acorde y consecuente con el autoproclamado lugar que ocupa nuestra especie en la cadena de la vida” concluye.

Esta obra fue ganadora de Estímulos a la creación en 2016 del Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia. Además ha sido expuesta en laFundación Diego Echavarría Misas de Itagüí en el 2016, en el Parque Biblioteca Fernando Botero de San Cristóbal, Medellín en 2017; y en el Museo Universitario Universidad de Antioquia —MUUA— en 2018.

Jericó | Un rincón mágico

Jericó es un municipio del suroeste antioqueño en el que todo merece ser visto con atención. Las calles aún conservan algunas casas de la arquitectura de la colonización antioqueña de montaña con estructuras que preservan los zaguanes, los patios centrales de baldosas de colores, los corredores, las alcobas intercomunicadas y los balcones semi redondos.

Además, posee gran área de zonas veredales en las que es posible encontrar tanto fincas que practican la agricultura de café, aguacate, gulupa y tomate, así como espacios que albergan una gran diversidad de flora y fauna.

Este municipio es cuna del guarniel o carriel, una de las artesanías más relevantes para su cultura por su manufactura especializada, compleja y autóctona.

Rutas desde Medellín

Ruta Medellín - Jericó (por Bolombolo)
Ruta Medellín – Jericó (por Bolombolo)
Ruta Medellín - Jericó (por Fredonia)
Ruta Medellín – Jericó (por Fredonia)

¿Dónde hospedarse?

Hospedaje Jericó

 

Hotel Atenas Jericó | Calle 8 No. 2-80

Ubicado a una cuadra del parque principal y diagonal a la casa natal de la Santa Madre Laura, el Hotel Atenas Jericó ofrece un ambiente de amabilidad y regocijo. La buena adecuación lo convierten en un lugar cómodo y con excelentes instalaciones de estilo rustico y contemporáneo. Este hotel le proporcionará un perfecto punto de partida para explorar el centro histórico del municipio, con sus sitios de interés, monumentos, calles comerciales y culturales más importantes cerca a usted.

El Despertar Hotel | Carrera 6 No. 8-29

Este es un hotel boutique de descanso en Jericó, mirando al valle del río Piedras. Está ubicado en una zona tranquila del casco urbano de Jericó. Es fruto de la reconstrucción completa de dos casas antiguas conjugando los ambientes tradicionales antioqueños con los espacios amplios de la arquitectura moderna.

Hotel Casa Grande| Calle 7 No. 5-54

Este Hotel de Jerico está ubicado a una cuadra del parque principal. Es un lugar colonial, cómodo y tranquilo, con excelentes habitaciones de ambiente familiar. La tarifa incluye desayuno. Cuenta con 15 habitaciones con TV Led, wi-fi y baño cabinado con agua caliente.

 

¿Dónde tomarse un buen café?

Café Jericó

Café Saturia | Calle 5 N 4-27. Calle del poeta

Café Saturia o República del Café es una empresa jericoana promotora y comercializadora de cafés especiales los cuales son producidos en el municipio. Este lugar ofrece una experiencia tranquila y propicia el encuentro en un espacio que alberga algunas obras plásticas de artistas locales.

¿Dónde desayunar?

Desayuno Jericó

La Terraza es un corredor de cafés tradicionales. Privilegia una mirada amplia sobre su parque y actividad comercial.

La Ceiba | Carrera 4b 9c No. 6-40

Esta cafetería y panadería es uno de los lugares tradicionales y más emblemáticos de La Terraza. Ofrece una amplia oferta de repostería y comida tradicional.

Bendito Café | Carrera 4b

Es una charcutería con una amplia carta de cafés, repostería, quesos y vinos. Además ofrece planchas de carnes, desayunos y comidas rápidas.

¿Dónde almorzar?

Almuerzo Jericó

Restaurante Tierra Santa | Calle 7 No. 5-22

Tierra Santa es un restaurante que tiene la más amplia carta de comida tradicional antioqueña. Su amplio menú incluye desde lo más básico hasta lo más gourmet; entre sus productos se encuentran: sopas, bandejas típicas, cazuelas, planchas de carnes, pescados, comidas rápidas, bebidas y licores (como aperitivo).

¿Dónde cenar?

Cena Jericó

Isabel café bar | Calle 5 con carrera 5. Calle del poeta

Este restaurante presenta una oferta de cortes de carne angus brangus. Además ofrece un agradable espacio decorado con mueblería vintage.

Tomatittos Pizza & Parrilla | Carrera 5 No. 6 – 47

Sus preparaciones incluyen barbacoa, hamburguesas y comida vegetariana. Entre sus productos especiales está la ensalada de camarones y palmitos, la ensalada del chef y la ensalada griega.

Dulces o postres tradicionales

Dulces jericoanos

Pizzería de Jose | Calle 6 No. 5-64

Esta tienda, además de pizza, ofrece uno de los postres tradicionales del municipio: el Postre jericoano. La familia dueña de este lugar de más de 15 años tiene una compleja receta que ha sido transmitida por generaciones desde los años 30. El postre consta de  una preparación de papaya madura con piña y coco, brevas caladas en panela, arequipe, papaya verde calada en panela, en una elaboración artesanal.

Panadería Valle | Sector Rondinela

Es la panadería más tradicional de Jericó. Fue abierta a mediados de los años 30 y tiene la reconocida Luisa jericoana. Productos como el pandequeso, las cucas y pasteles de guayaba son horneados en leña.

Museos

Museos Jericó

Maja | Calle 6 con calle 7 No. 6-60

Este es un museo arqueológico y de arte. Cuenta con un poco más de 2.000 piezas precolombinas y muestras mensuales de artistas nacionales e internacionales. Algunas de las exposiciones más importantes que ha tenido este museo son las de Luis Caballero, Manzur, Andy Warhol, entre otras.

Museo de Arte Religioso | Parque principal, bajos de la Catedral

Este lugar alberga una colección de unas 740 piezas entre antigüedades de orfebrería, textiles, esculturas, grabados, dibujos y pinturas; además de su colección de ornamentos y objetos sagrados.

Centro de Historia de Jericó

Este espacio fue fundado en 1973 con el propósito de conservar y acrecentar el patrimonio cultural además de poseer el repositorio histórico de este municipio, de lo cual hace parte una biblioteca de autores jericoanos de literatura y una pinacoteca de personajes que han sido importantes para su historia.

 

Caminatas ecológicas y deportes extremos

Las Nubes

El Parque Natural Las Nubes es una zona de reserva ecológica ubicada aproximadamente a 2.250 m.s.n.m. que aún conserva buena parte de la biodiversidad local no solo de aves, sino de primates. Desde allí es posible ver el cañón del río Cauca.

Ecoland | 1 Km antes del casco urbano de Jericó

Ecoland es un centro turístico enfocado en el turismo de aventura y turismo ecológico. Su objeto es brindar una experiencia integral a sus clientes. Ofrece servicios de vuelo parapente con piloto certificado y disponibilidad de pista. Además ofrece otras opciones: tour del café, avistamiento de aves y monos aulladores, recorrido por diferentes cascadas, tardes de sol en fincas del municipio, picnic, camping y restaurante.

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