Urrao, un paraíso de Antioquia

Río Penderisco Urrao

Entrevista a Érika Durango, una valiosa emprendedora y empresaria que le apuesta a la provincia como punto de desarrollo turístico.

 

F: Cuéntanos sobre Urrao y su importancia tanto a nivel departamental como Nacional.

E: Es uno de los municipios con más variedades de cultivos, desde el café hasta la granadilla, tomate, fríjol, y gulupa de exportación. Está rodeado de 5 páramos por lo tanto es uno de los municipios con más agua en el mundo. También hace parte del Chocó biográfico, llamado así porque es uno de los lugares donde más cae lluvia, por lo tanto, es un municipio con gran cantidad de endemismos tanto en flora como en fauna. Por esta misma razón existen gran variedad de orquídeas teniendo así el Parque Nacional Natural de las Orquídeas que está ubicado en la zona noroccidente. Fue uno de los municipios víctimas de la violencia armada por diferentes grupos ilegales por su ubicación en una zona estratégica, por su tamaño y por sus límites ya que se puede llegar a varias ciudades principales de la región.

Además de ello, tiene un registro histórico muy importante ya que fue un municipio donde se luchó contra la colonización de los españoles en su llegada a Colombia, dando lugar a enfrentamientos entre caciques y colonos. Referente a esto se celebran las fiestas tradicionales del municipio para hacer memoria a ese registro histórico.

 

F: ¿Qué atracciones turísticas encuentra un visitante en Urrao?

E: Un turista puede disfrutar de un clima húmedo tropical visitando lugares como finca hoteles de descanso en familia, zonas de pesca y disfrute de paisajes hermosos. Además los amantes de las aves pueden disfrutar de La Reserva Natural Colibrí del Sol donde encuentran alrededor de ocho diferentes especies de colibríes y otras aves como el Tororoi de Urrao.

En las zonas de Páramo se puede hacer montañismo, acampar y disfrutar de imponentes paisajes. También se pueden visitar fincas agroturísticas para tener un mayor conocimiento sobre los cultivos de la zona, en especial el aguacate, ya que Urrao es el principal exportador del país con los mayores cultivos.

 

F: Háblanos sobre la fama de Urrao como el municipio con la mejor taza de Café de Colombia.

E: La señora Carmen es una cultivadora de café de la vereda San Carlos, ella junto con su familia tienen sus sembrados de café y en el año 2014 se ganaron la mejor taza de café de Colombia en la taza de la excelencia. Por tal razón Urrao es considerado uno de los municipios de Colombia con una excelente taza de café. Su desempeño como mejor taza de café es gracias al proceso que tienen de recolección del café, ya que solo recolectan grano maduro y lo fermentan en agua; además otro de los beneficios es la altura de la zona, por lo tanto, este conjunto de cosas hace que su café sea de los mejores del país, denominado café Chiroso.

 

F: Urrao tiene una de las montañas que alcanza la mayor altura en el departamento de Antioquia. Cuéntanos sobre su Importancia.

E: En el municipio se encuentra El Páramo del Sol que tiene una altura de 4.080msnm, siendo esta la mayor altura de Antioquia, justo donde termina la Cordillera Occidental, dando paso a la planicie chocoana. Es uno de los complejos paramunos más extensos de Colombia y en mayor estado de conservación; allí se pueden encontrar especies endémicas como Puya Anqioquensis (piñuela), Speletia Frontinoensis conocidos comúnmente como frailejón, esta especie crece de 3 a 5 centímetros por año y encontramos allí ejemplares hasta de 4 metros de altura, siendo ésta una de las especies más importantes para captación de agua y de vital importancia para estos ecosistemas, ya que es de las únicas especies que pueden sobrevivir a este tipo de ambientes; además existe Lephantes Paramosolensis (tipo de orquídea), éstas son plantas que solo se encuentran allí.

En esta zona también existe un corredor biológico para el oso de anteojos y cuenta con el complejo lagunar Puente largo, uno de los filtros de agua más profundos de Suramérica. Es de suma importancia para los turistas tener cuidado con el medio ambiente y proteger estas zonas de Páramo ya que son los principales captadores de CO2 y producción de agua dulce.

 

F: Usted es la persona que ha vuelto a traer un vuelo semanal a Urrao. ¿Cuándo nace esta idea y qué se puede esperar a futuro?

E: La idea de restablecer las rutas en avión de Medellín – Urrao – Medellín nace gracias al proyecto de turismo que se ha creado por medio de la empresa Viajes y Destinos Paraíso, la cual tiene un enfoque de turismo receptivo para turistas nacionales y extranjeros que quieran conocer los lugares atractivos del municipio. En años anteriores el aeropuerto estuvo activo y se hacían varios vuelos semanales por medio de la aerolínea Aces, empresa que cerró las rutas en el municipio en el año 2000 y en el año 2002 se fusionó con Avianca.

Desde entonces varias empresas privadas habían intentado posicionar de nuevo las rutas, pero no había sido posible. La agencia Viajes y Destinos Paraíso empezó con los vuelos comerciales en el mes de junio del presente año los sábados y lunes.

La respuesta de la comunidad ha sido muy satisfactoria ya que Urrao se encuentra a 5 horas de Medellín en transporte terrestre y en transporte aéreo se demora tan solo 20 minutos, ademas de que el aeropuerto Alí Piedrahita es uno de los mejores conservados de la región y se debe aprovechar para el servicio de la comunidad. Este proyecto se quiere hacer a largo plazo, posicionar el servicio y a futuro se espera tener un servicio más completo con rutas todos los días de la semana.

 

Hacienda Cañasgordas

Tras las huellas de la memoria

Maria Jimena Padilla Berrío

 

 

Fue un vuelo tranquilo, el viaje demoró alrededor de una hora, aterrizamos sin contratiempos en la tierra del Alférez Real, el que inmortalizó José Eustaquio Palacios.

Fue un vuelo tranquilo, el viaje demoró alrededor de una hora, aterrizamos sin contratiempos en la tierra del Alférez Real, el que inmortalizó José Eustaquio Palacios. El inmenso valle que se divisaba era resguardado celosamente por los célebres Farallones de Cali, que vienen a ser parte, dentro de la geografía colombiana, de la Cordillera Occidental de los Andes Colombianos.

Atravesamos la ciudad sin mucho contratiempo, y al cabo de un rato, luego de una parada técnica a desayunar empanadas vallunas, nos asomamos a la entrada de la Hacienda Cañasgordas, la cual, a estas alturas, con la expansión urbana de Cali, hace parte ya de la urbe de la ciudad, rodeada de zona residencial y gratos restaurantes, a pesar de que en la obra de José Eustaquio, publicada por aquéllos días en los que Manhattan asistía a la histórica puesta en escena de la estatua de la Libertad, la Hacienda quedaba en las afueras de Cali.

En la novela, que cuenta la historia de amor que empezó siendo un imposible y terminó en un desenlace inesperado, también se relata la vocación económica de Cali hacia finales del Siglo XVIII, así como el comercio y la ocupación de los esclavos por aquéllos años. Se sumerge también, la novela, en el mundo de la entrañable Hacienda Cañasgordas, la cual, para la época, simbolizaba poder, abundancia y lujo.

Nos recibió Duván, un joven bastante interesado por la Hacienda y la preservación de su legado, quien nos hizo pasar mientras esperábamos a Maria Helena, la directora de la Fundación Cañasgordas, quien en los últimos tiempos ha estado al frente de la recuperación de este espacio, trabajando día y noche, poniendo su alma, mente y corazón al servicio de la cultura y la historia, con una sensibilidad tan profunda por todo lo que representa la Hacienda que lo demuestra en su entusiasmo cuando habla.

Mi compañero, el que iba a tomar las fotografías, arrugó la cara cuando vio el montaje de una tarima con carpa que yacía en todo el frente de la Hacienda, llevaba días pensando en las fotografías que sacaría sobre la Hacienda y en poco contribuía a los planos que quería sacar aquel montaje, el cual se iba a estrenar el 3 de julio que se avecinaba, conmemorando 207 años de la Independencia de Cali, hito histórico con el que la Hacienda tuvo mucho que ver.

Perturbado todavía por la tarima, John desenfundó su lente y nos dispusimos a recorrer el interior, atraídos por la paz que se respiraba en el lugar, el verde que lo cerca y el sonido inconfundible de la naturaleza que yace apacible. Duván y Maria Helena tomaron la delantera, guiando el camino y hablando un poco sobre los años de abandono, de las condiciones deplorables en las que habían llegado a ver la Hacienda, y de los años de decadencia que amenazaron con echar al piso el valor histórico del lugar.

Nos detuvimos en el corredor antes de atravesar una puerta gigante que estaba detrás de nosotros, mientras Maria Helena nos señalaba unas ruinas justo a un costado de la entrada, indicando que en ese lugar funcionó, en los años del Alférez Real, el ingenio de la Hacienda. Dimos la vuelta y entramos, atravesamos las gruesas paredes que daban cuenta de la antigüedad de la casa, mientras nos señalaban, como evocando al pasado, que en ese lugar quedaba el comedor, y que era gigante.

Las paredes eran blancas, estaban recién pintadas y trataban de ser lo más fieles posibles a ese mundo de otrora que quieren rescatar para la historia y la memoria. Del otro lado estaba la cocina, y atravesando el corredor, al final, las escaleras hacia el segundo piso. Entramos en la plancha de arriba, caminamos por las habitaciones, atravesamos una sala en la que hacía presencia el padre de la capilla de la Hacienda, y llegamos a la habitación del Alférez, desde donde se divisaba todo el frente de la Hacienda, lo que le permitía estar al tanto de quienes entraban y salían de Cañasgordas.

A un costado de la habitación había una ventana que daba a otro margen de la Hacienda, desde donde se podía apreciar el boceto de lo que en otrora fue la Capilla, y a unos cuantos metros, una fosa que daba cuenta del cementerio, donde enterraban los esclavos que fallecían en la Hacienda, los cuales se ocupaban de la ganadería, el ingenio y los demás oficios que se requerían tanto para la empresa productiva como para el servicio de la casa.

La Hacienda Cañasgordas, hoy convertida en la expectativa de un lugar que abrirá sus puertas a quienes quieran conocer un poco más sobre la historia política y cultural de Cali, debe su nombre a las guaduas que alberga en su vegetación, las cuales se conocían en aquellos años como Cañasgordas. Además, si se tiene en cuenta que en este lugar se dieron encuentro líderes de la gesta independista, que más tarde llevaron a la emancipación española, la Hacienda se erige como un lugar de memoria nacional, que da cuenta de un momento importante en la historia de nuestro país.

Su vasta extensión, la que en antaño ostentó, se reduce hoy a 10 hectáreas, en las que se conserva la estructura de la casa, el lugar donde quedaba la Capilla y el cementerio, así como el ingenio. El resto del terreno, convertido hoy en condominios y edificaciones, eran extensiones de tierras dedicadas a la ganadería.

Su memoria, la que el país optó por recuperar desde que la declaratoria Patrimonio Histórico, y desde que se instó al Estado a aportar los recursos necesarios para su recuperación y preservación, se instalará en la región del suroccidente de Colombia para dar cuenta de dónde venimos, de la importancia de honrar nuestras raíces y salvaguardar un legado.

Va a ser un museo, y promete honrar la memoria de la sociedad a la que se debe. Dentro de las cuentas que hace Maria Helena, se planea también una zona de restaurante, de picnic, de eventos, todo dentro de un plan estratégico de sostenibilidad, sin dejar de lado la importancia de transmitir, de generación en generación, el valor histórico que este lugar ostenta dentro de nuestra trayectoria. Cuando abra sus puertas, La Hacienda será un lugar de referencia para visitar en la región, donde no solo habrá diversión, sino también historia y tradición.

2222