Plantas, rocas y huesos leves en la obra de María Cecilia Botero Merino

Maria Cecilia Botero Merino. Fotografía: David Estrada Larrañeta.

La obra de la artista plástica María Cecilia Botero Merino materializa la levedad de elementos del mundo natural y nos habla de un paso por los tejidos de la vida y la muerte. Maya. Deidad que gobierna el sueño de la realidad. Ilusión del mundo y de la materia estará hasta el 26 de mayo de 2019 en el salón principal del Museo Maja de Jericó, Antioquia.

Por Laura Ospina Montoya
Fotografías: David Estrada Larrañeta

Al fondo de una gran sala de exposición de paredes rojas se ve lo que parece un papel tapiz y, en en las inmediaciones, una serie de partículas flotantes difíciles de enfocar. Desde la entrada se percibe la necesidad de ir a buscar la obra en silencio. Una vez se está cerca, hilos, plantas, ramas, rocas y huesos, pequeños todos, provocan una inmersión en el espacio que solo admite precisión en la mirada.

Esta obra se asemeja al instante de una detonación orgánica en el que cientos de pequeñas piezas quedaron suspendidas en el aire. Puede pensarse entonces en un bosque fragmentado y aéreo que aborda un ciclo vital hilado con detalle extremo. Por eso el espectador percibe necesariamente un gesto obsesivo en el acto de anudar, trazar, suspender. «Cuando estaba en mi taller y estaba haciendo las redes con las las piedras, me sorprendí que creando una estructura tan aérea, esta se convirtiera en un muro, en algo pesado. Se iba conformando la materia. Tengo la sensación de que la obra es una desmaterialización, como un estado anterior a la existencia, un antes de la materia», dice María Cecilia.

Durante diez días, esta artista preparó la sala en compañía de un equipo de seis mujeres y cuatro hombres que tejieron en la sala y fueron partícipes de la elaboración de esta gran malla. Durante más de un año, María Cecilia preparó el material con la meticulosidad de una taxónoma para guardar las plantas, las ramas, hacer más de mil ilustraciones botánicas, elegir las rocas y limpiar huesos de peces y de una zarigüeya.

Maria Cecilia Botero Merino. Fotografía: David Estrada Larrañeta.
Maria Cecilia Botero Merino y sus ayudantes. Fotografía: David Estrada Larrañeta.

«Con mi obra me gusta sorprender, sobre todo con las cosas que están en el cotidiano; vas caminando por la vida, súper rápido y de pronto el arte hace que vos digás: ay, un momentico. Parás, observás, das otra mirada. Entonces mi llamado es a que se mire el mundo desde otro lugar», concluye Maria Cecilia.

Maria Cecilia Botero Merino. Fotografía: David Estrada Larrañeta.
Maria Cecilia Botero Merino. Fotografía: David Estrada Larrañeta.

 

Homo Logo Ludens se expondrá en el Maja

Alfredo Luis Velásquez Elorza

Una serie de 18 obras de collage del artista Luis Vásquez Elorza se expondrá en el Museo MAJA desde el mes de abril. Otros cuatro artistas también inaugurarán la muestra general con pintura, fotografía, instalación y cerámica.

Artefactos, máquinas e invenciones humanas hechas a partir de libros; recortes de personajes de obras del arte bizantino y pinturas de flores tomadas de estampados textiles, componen una serie de 18 piezas del artista Luis Vásquez Elorza las cuales  estarán disponibles al público en el Museo de Antropología y Arte de Jericó —Maja— entre el 6 de abril y el 26 de mayo de 2019.

Luis Vásquez Elorza es maestro en Artes Plásticas de la Universidad de Antioquia. Su obra es fundamentalmente política y social y el uso que hace de los materiales y de las técnicas, mixtas en su mayoría, evidencian una búsqueda constante de mensajes potentes. En particular, esta serie de collage, iniciada en el 2016, propicia reflexiones en torno al uso de la tecnología, el conocimiento y su ética. Homo Logo Ludens quiere decir El hombre que juega con el conocimiento. Según su autor, “una condición que caracteriza a los individuos de nuestra especie, quienes autoproclamados en la cúspide de la cadena trófica y custodios de una vasta herencia de saberes y conocimientos, sigue esclavo a los más básicos y egoístas impulsos a la hora de ser consciente de  su actuar en el contexto colectivo”.

Estas creaciones exploran entonces, a través de un contraste sutil entre materiales y conceptos, la idea de una humanidad que a pesar de la capacidad creativa la cual le ha permitido desarrollar medios, herramientas y procesos para conocer e ir más allá de sus sentidos, pareciera estancarse en impulsos más viscerales: el egoísmo, la banalidad y la avaricia.

De esta manera, explica el artista, y amparado en discursos creados en otros tiempos y poco actualizados a la presente realidad social y natural, en instituciones, corporaciones y líderes quienes abanderan sus acciones en defensa de intereses que benefician a un grupo cada vez más pequeño de la colectividad, revela una serie de efectos contrarios que a la larga puedan acarrear en el más amplio sentido de la vida.

Es así como Vásquez Elorza aborda los discursos políticos actuales pero desde las paradojas: la “búsqueda” de la paz a través de la violencia, una “democracia” monopolizada y perseguidora de la diversidad de pensamiento, la promoción de la idea del eterno crecimiento económico en un planeta con recursos limitados.

La actualidad y los hechos que nos rodean, culturales y naturales, son el insumo que este artista tiene para plasmar su  comprensión del momento histórico que afrontamos como habitantes de este planeta. “Ser conscientes de ello puede significar la diferencia entre la construcción de una existencia equitativa y justa, acorde y consecuente con el autoproclamado lugar que ocupa nuestra especie en la cadena de la vida” concluye.

Esta obra fue ganadora de Estímulos a la creación en 2016 del Instituto de Cultura y Patrimonio de Antioquia. Además ha sido expuesta en laFundación Diego Echavarría Misas de Itagüí en el 2016, en el Parque Biblioteca Fernando Botero de San Cristóbal, Medellín en 2017; y en el Museo Universitario Universidad de Antioquia —MUUA— en 2018.

Bomarzo, una casa que congrega arte, cultura e historia

Bomarzo Jericó

Bomarzo es un centro cultural y de circulación de arte que llegó a Jericó por casualidad, pero que sin saberse era esperado por años. Este lugar espera convertirse en el epicentro del arte en el Suroeste antioqueño y salvar la historia que conservaba una casa vieja de Jericó, La Casa de la Joven.

Por Juliana Palacio
Ilustración: Laura Ospina Montoya

Bomarzo es un espacio que, apoyado en una convicción de mecenazgo, se convirtió en un refugio que busca acoger y congregar artistas que vean en un mismo lugar: un hogar, un taller y una galería. De este modo, las instalaciones se dividen en dos plantas: en la planta alta encontramos 35 salones, de los cuales unos se prestan para ser dormitorios de los artistas y otros, sus talleres.  Ellos no deben pagar por hacer uso de estas instalaciones. ¿Cómo se financia entonces Bomarzo? En la planta baja del centro cultural se encuentra toda la actividad comercial que hace posible el sueño que hace un año y medio empieza a hacerse realidad para Fernando Fernández, artista que da vida a Bomarzo. Así, en en el primer piso encontramos una librería de libros usados que son prestados dentro de las instalaciones, pero que también se encuentran a la venta; además, hay un espacio de cine arte, una galería donde todas las obras están a la venta—, un café, una dulcería, un bar, entre otros puntos comerciales que además de financiar el proyecto rescatan también la cultura alrededor de la cocina, el café y la dulcería que caracteriza el pueblo jericoano.

Además de ser hogar de artistas y lugar de divulgación del arte, Bomarzo es un centro cultural en todo el sentido de la palabra. Los artistas que allí se congregan asumen un papel social y educativo con la comunidad jericoana, pues dando uso a las instalaciones de Bomarzo, orientan talleres artísticos y formativos que apuestan a la potencialización del espíritu artístico de los jericoanos. Su apertura al público y al aprendizaje hace que Bomarzo se convierta en el centro cultural más importante de Jericó con extensión hacia el Suroeste de Antioquia.

Bomarzo Jericó
Bomarzo Jericó, Antioquia. Foto: Carolina Sánchez.

Dentro de las proyecciones que tiene Fernando Fernández se encuentra la posibilidad de crear alianzas con diferentes entidades, para así poder en un momento dar un apoyo salarial a los artistas alojados en Bomarzo. También espera poder brindar diferentes clases gratuitas a la comunidad jericoana orientadas por los residentes del centro, para que así, compartan con la municipalidad sus conocimientos artísticos.

¿Cómo llega Bomarzo a Jericó?

Fernando Fernández, un artista oriundo del municipio de Fredonia, Antioquia, cuenta que “andaba con su trapito tocando puertas”, pero mientras alcanzaba más éxitos no dejaba de ser consciente que varios de sus colegas, también talentosos, no habían contado con la misma suerte. Por esto decidió inaugurar la galería Arte Latino en la ciudad de Medellín. Esta buscaba recibir los cuadros de sus colegas y darlos a conocer, siendo así un apoyo para el posicionamiento de nuevos artistas. Con el paso del tiempo abrió también la Galería Cibeles y posteriormente Mundo arte | Galería.

Mientras tanto, en Jericó, Antioquia, un municipio ubicado a tres horas en carretera de Medellín, pese a ser patrimonio arquitectónico de la nación y ser la casa y cuna de la Santa Madre Laura, estaba a punto de perder una de sus instalaciones más emblemáticas: La Casa de la Joven, que con el paso del tiempo y sin que alguien limpiara el polvo y reparara las grietas, estaba determinada a un futuro nefasto pues no se contaban con los recursos para reconstruirla. Esta casa, que cuenta tantas historias jericoanas y que recibió con calor a las mujeres campesinas que querían estudiar en el pueblo y luego recibió cientos de niños y jóvenes para acompañarles en diferentes actividades culturales y formativas, estaba destinada a ser en el peor de los casos un terreno gris y baldío, un parqueadero.

Desde Medellín, el espíritu mecenas de Fernando Fernández no para y se incrementa cuando, inspirado en el libro Bomarzo del Argentino Manuel Mujica, se plantea un proyecto que parece ser ambicioso: instaurar un Bomarzo que, como en el relato pero a pequeña escala, sirva de hogar, taller, y galería para diferentes artistas del país que necesitan apoyo para posicionarse como él lo hizo en su momento, pero que a su vez sea una espacio de promoción cultural.

 

Editorial

Como todo pueblo con herencia española, la fundación se inicia en una plaza central con la obligatoria custodiada de un templo; no es la excepción para Jericó, cuya iglesia principal se engalana con el nombre de catedral y es quizás lo que el viajero identifica primero desde que a lo lejos divisa este pueblo de historias, de cultura y de una sin igual belleza que te enamora inmediatamente.

Fue el amor que genera este pueblo de sonidos, olores, sabores e historias, el que permitió pensar que era necesario partir desde allí llevando toda esta riqueza para mostrar en una revista digital el tesoro que en Jericó se esconde y que ha permitido llamarla la Atenas del suroeste.

Era necesario partir de esas calles adornadas con casas bucólicas que fanfarronean con hermosos colores y se enorgullecen porque algunas muy altaneras cuentan historias de más de 160 años y siguen ahí esperando a lo mejor contarte una historia y seguir pensando que al tiempo se le hizo tarde pasar por sus calles.

Con esa magia nace Jacom La Revista, pensando en mostrar, enaltecer, promocionar, destacar, premiar y promover a nivel nacional e internacional la cultura que no solamente de santos es fecunda esta tierra sino también que santos son sus sabores guardados en la memoria cuando se recuerda la danza de una Luisa en el paladar.

Para Jacom La Revista es muy importante descubrir, investigar y demostrar que lo que para muchos es normal para el resto del mundo es un tesoro invaluable de cultura. Para Jacom La Revista es de crucial importancia fomentar el cultivo de las letras, del arte fotográfico, del dibujo y de la ciencia comunicativa que permite mostrar a un mundo lejano la existencia de un nido de amores que se hace realidad cuando lo visitan.

Jacom La Revista es una publicación digital, es un medio de promoción y comunicación, es una marca que se establece para asegurar identidad, para generar conocimiento, para lucir, para engalanar, pero lo más importante para rendir homenaje perenne a esta región que se encapricha en ser una de las más hermosas de Colombia.

En nuestro lanzamiento rendimos un homenaje a la poetisa doña Oliva Sossa de Jaramillo, a la dama de los versos que fabricaron sonetos, a la mujer que fue leída por aquel que hoy es lumbrera de la patria Don Jorge Robledo Ortiz, a la mujer que antes que naciera Jacom La Revista, sabíamos que su vida poética seria nuestro principal artículo.

Con Oliva Sossa de Jaramillo engalanando nuestro lanzamiento les presentamos este primer parto que da vida a todas estas páginas en nuestra web que solo buscan la aprobación de ustedes nuestros lectores y el reconocimiento inicial de nuestra marca.

Gracias Colombia por haber parido a Jericó y gracias a usted querido lector por su aprobación.

Los “misterios” de los pájaros y los cuentos de “los antiguas” en Jericó

En Jericó, Suroeste antioqueño, abundan las aves: pequeñas, grandes, de mil colores. Y a su alrededor, las historias. Bienvenidos a un viaje alado donde los augurios de muerte y los presagios de libertad vienen en clave de pájaro. Un vuelo por el universo de las creencias y la tradición oral.

Laura Ospina Montoya

 

 

Alejandro Ruiz Osorio

El Parque Natural Las Nubes, en Jericó, es una zona de reserva ecológica ubicada aproximadamente a 2.250 m.s.n.m. que aún conserva buena parte de la biodiversidad local no solo de aves, sino de primates. Por mucho tiempo aquel escenario natural fue un lugar de asiduas jornadas de cacería, pero también de amables historias entre hombres y animales. Sus detalles todavía se encuentran vivos en la memoria de muchos.

“Pajareros” y campesinos refieren agüeros y “misterios” en los que creían “los antiguas” y que han sido transmitidos de generación en generación, a través de la oralidad. Y aunque el escepticismo se apodera de estos tiempos, todavía se cuentan relatos donde el avistamiento o los cantos de tal o cual pájaro ha sido muy “efectivo” para entender y afrontar acontecimientos cotidianos de la existencia humana.

En este grupo de aves que vaticinan o anuncian eventos futuros, por lo general de corte fatal, encabezando la lista se encuentra la Tórtola castaña (Columbina tapalcoti), también llamada “Palomita Colorada”, “Torcacita Colorada” y “Tortolita Rojiza”. Mide de 15 a 17 cm, habita en las selvas tropicales de tierras bajas y de montañas, en las selvas de galería, en las sabanas donde hay algunos árboles, en los llanos, en regiones semiáridas donde hay arbustos, en los terrenos de cultivo y en zonas urbanas. Es muy común en diversos ambientes urbanos y rurales de Colombia; su distribución se extiende desde México hasta Argentina y en Trinidad y Tobago.

Cuenta José Leonardo González, de la vereda Castalia, que el agüero más común que se le atribuye en la zona a esta tortolita es que cuando canta “Se fue, se fue, se fue” algo trágico va a acontecer. Ello sucedió, por ejemplo, hace 10 años, cuando falleció su hermana Aurora González, de 62 años, en Medellín. El día antes, durante toda la jornada, una de estas palomitas le avisó con su ‘estribillo’ sonoro que alguien iba a morir. “Eso es preciso”, así fue como al mediodía lo llamaron de la ciudad a contarle la infausta noticia.

En esta misma línea de corte fatal, se encuentra el Trespiés (Tapera naevia), también conocido como el crespín, crispín o cuco rayado. Es una especie propia de Centro y Suramérica, cuco de color café, de unos 28 cm, buche blanco y cola larga. “Es saraviadito, copetón y tiene tres paticas, por eso se llama así”, dice Luis Arcadio Molina, un campesino de 64 años dedicado a la producción de carbón vegetal. Además de bello, el pajarito “es misterioso” porque un día, hace 30 años, empezó a cantar a la una de la mañana en la barranca, hasta que, tres horas más tarde, murió su suegro Miguel Ángel Palacio.

Pero así como anuncia la muerte, este pájaro Trespiés previene a los cazadores y caminantes de las selvas o las montañas del peligro que representan algunos animales silvestres. Como lo confirma uno de los pajareros más experimentados de Jericó, Martín Emilio Gutiérrez, de 83 años, este pájaro “siempre anuncia los problemas. Siempre se para en los árboles con un pie alzado. Él ahí es donde está observando y da el canto”, que es “‘Trespiés, trespiés’. Ese es el canto de él”.

 

Previsoras alertas

De los peligros del monte, el búho rayado (Pseudoscops clamator) también previene. Este ‘lechuzón orejudo’ es una especie de búho de tamaño mediano con largas plumas que parecen pelos en su cabeza, aparenta unas orejas y un disco facial amarronado-blanco con un borde negro. Su pico es negro, y ojos de color canela, alas redondeadas más cortas que las que poseen muchos de sus parientes. Su dorso es de color canela con tonalidades negras y gruesas barras. Su zona ventral es de color pálido con rayas. Se encuentra en varios tipos de hábitat: bosques, zonas anegadizas, pastizales, campos y bosques húmedos tropicales. Vive en Suramérica y partes de América Central.

Este búho rayado “es ojizarco, como con orejitas de gato y cabeza plancha. Siempre vive encogidito, quieto en los árboles”. De él también se podría decir que mide unos 36 cm, con pico agudo, como todo buen cazador, y de hábitos nocturnos. Su coloración más bien negruzca le permite capturar de forma más fácil a sus presas, entre las cuales se destacan roedores, pichones, reptiles y pequeños artrópodos. Roberto, un amigo de Martín Emilio, que vivía en Tarso, hace 15 años estaba en el Parque Natural Las Nubes cuando uno de aquellos búhos le avisó que había una “pantera” muy adelante esperando y se tuvo que devolver. En ese tiempo todavía había mucha “fiera” en “esa selva”, pero con los años “ya se fueron derrotando”. Este solo lo hace para anunciar  al hombre la inminencia de algún peligro cercano. Y este no es el único “misterio” que tiene el ‘lechuzón orejudo’, ya que cuando canta en invierno es porque va a hacer verano.

Según Martín Emilio, esta ave es confundida a menudo con el Currucutú (Megascops choliba), que es más pequeño y, a diferencia del anterior, canta toda la noche “currucutuuú, currucutuuú”. Este pequeño habitante de la noche es de plumaje saraviado y tiene “orejitas”. Posee, además, la facultad de contestarle a quien imita el sonido de su canto. Así, tal como lo precisa Jesús Montoya, “si uno canta ‘currucutuuú’, él le responde de la misma manera”.

Con rasgos similares, se encuentra la Lechuza común (Tyto alba). Es un ave de color blanco y café, de unos 38 cm, que tiene un disco facial en forma de corazón. El área de distribución es en los cinco continentes. Tiene hábitos nocturnos y los sitios habituales de anidación y residencia son las construcciones altas y viejas de los cascos urbanos. A esta característica se le debe su apelativo popular de “lechuza del campanario”. Sobre este particular, don Jesús recuerda cuando, hace mucho tiempo, aquellas aves de vuelo silencioso se metían furtivamente en la Catedral de Jericó, desde arriba del campanario “por cualquier huequito” para ‘robarse’ el aceite de las lámparas. “Se embuchaban bien y volvían y salían”.

 

Otros mensajeros

En este mismo grupo de aves que, con su presencia “avizoran eventos futuros” se encuentra la Gallina ciega (Nyctidromus albicollis). Es de tamaño mediano (22– 28 cm), cola muy larga, alas largas con la punta redondeada, es el chotacabras (creencia equivocada de que chupan la leche de las cabras [chotar significa mamar]) común de los caminos rurales. Es de color grisáceo, negro y blanco entreverado, y leonado por encima, picos o patas fuscos (oscuros); su vuelo es errático y a corta altura. La especie se extiende desde Argentina hasta Texas (E.U.) y su hábitat es de bosques tropicales y subtropicales, manglares, matorrales, pastizales y plantaciones hasta una altura de 1,600 msnm. Por lo general, se la puede divisar cuando llega la noche o al amanecer. Martín Emilio afirma que si a estas horas el viajero la percibe claramente es señal de mala suerte. Sin embargo, Jesús Montoya dice que el único “misterio” que tiene aquella ave es el anunciar la llegada de la Semana Santa, pues canta únicamente en tiempo de Cuaresma.

Esta ambigüedad en las apreciaciones también está vigente en otras especies, por ejemplo, el Gallo común (Gallus gallus domesticus). Para don Leonardo, “un gallo que cante después de las seis de la tarde ya eso tiene su agüero”, sin importar si el ave es de cualquier color (colorado, saraviado o negro). “Con tal de que cante después de las seis de la tarde” y que sea criolla porque “el fino canta a cualquier hora”, ahí ya se intuye un misterioso presagio. Agrega que el criollo ya ni canta a las cinco de la mañana; aunque antes cantaba sagradamente a esa hora, lo que lo atribuye a que “ya estamos en un mundo moderno”. Para Martín Emilio, “el gallo tiene el misterio que cuando canta a las 12:00 trae mala suerte y lo llaman el ‘Gallo de la Pasión’. Dicen que siempre anuncia peligro o que va a faltar alguna persona”. En sentido contrario, Jesús Montoya cree que “el gallo es un animal bendito, viene desde la pasión de Nuestro Señor Jesucristo; cuando negaron a Nuestro Señor cantó el gallo y ahí los hizo quedar mal. Eso sí ocurrió en la vida de Nuestro Señor”.

Y así como el gallo, también está el buitre negro americano, zopilote o jote de cabeza negra (Coragyps atratus), denominado chulo, golero o gallinazo (en Colombia y Perú), como una figura que cobra un doble sentido para los habitantes de esta subregión antioqueña. Se extiende desde el sur de los Estados Unidos hasta el sur de Suramérica. De unos 60 cm de largo, tiene la cabeza y el cuello grises y desprovistas de plumaje, posee una envergadura de alas de 1,67 m, plumaje negro uniforme, pico corto y en forma de gancho. Es carroñero, pero también consume huevos y animales recién nacidos; en lugares poblados por el hombre, se alimenta en basureros. Encuentra su alimento usando su aguda vista o siguiendo a otros buitres que poseen un buen sentido del olfato.

Comúnmente se lo ve en los basureros, pero en ocasiones puede apreciarse posado en el techo de las cárceles. Allí se tiene el agüero, dice Leonardo, de que “cuando usted ve un gallinazo parado en todo el caballete de la cárcel, es que sale una persona o va a entrar otra… Yo sé porque yo estuve allá”. Este mismo augur lo confirma la señora María de los Ángeles Palacio, esposa de Luis Arcadio Molina, al decir que “si el gallinazo está con la cabeza para la calle, es porque el preso va a salir, y si no es que va a entrar”. De igual manera, el gallinazo, tal como las especies antes nombradas, se encuentra ligado a los relatos que confirman una experiencia alrededor de la muerte. Cuenta Uriel Antonio Montoya que un gallinazo asentado en la cruz de su casa anunció la muerte, en 1979, de María del Carmen Jiménez.

En la memoria de esta población también existen aves que adquieren propiedades humanas. Mario Jaramillo, jericoano de 63 años, cuenta que hace unos 20 años un sinsonte tropical, cenzontle tropical o paraulata llanera (Mimus gilvus) pasó por la casa de su tío Libardo Jaramillo. En ese instante, la familia se encontraba reunida; en pleno evento, “el pajarito fue cayendo muerto”. Al otro día, Libardo, quien en ese entonces tenía 65 años, se infartó, pero días más tarde se recuperó y su sorprendente recuperación fue atribuida al hecho de que el ave había asumido la muerte del dueño de la casa.  

De otra parte, no sobra anotar que el sinsonte tropical, un pájaro de unos 25 cm, de color gris y negro, es muy apetecido como animal doméstico por su capacidad de imitar cantos y silbidos de otros pájaros y melodías que les son enseñadas por sus dueños. Ahí se da otro intercambio entre humanos y aves, pues muchas personas se dedican a enseñarle palabras y tonadas. Y en esta transmisión de la facultad del habla, también ocupa un lugar preponderante el Pinche o Afrechero (Zonotrichia capensis), un ave pequeña de 14 cm, de color café entreverado, con dos franjas negras sobre gris y blanco con una pequeña cresta en la cabeza (en los machos). Habita alrededor de las casas del casco urbano y de las veredas. De este pequeño pájaro los habitantes del municipio afirman que “tiene un misterio, y es que dicen que cuando hay un niño que está duro para hablar, le meten el piquito del Pinche en la lengüita para que lo muerda y creo que así el niño empieza a hablar ligero”.

De igual manera, también figuran las aves que advierten sobre cambio en el clima de la zona. El ya mencionado Currucutú se halla en esta clasificación, pero también aparecen aquí las golondrinas y la aguililla. A las golondrinas, sobre todo a las de color blanco y negro (Pygochelidon cyanoleuca) se les asigna la facultad de traer “el invierno y traer el verano”. Dice Juan Camilo Sepúlveda, un pajarero reconocido del pueblo, que cuando “se amontonan muy seguido es que va a llover”. A su vez, la Aguililla o Vencejo (Streptoprocne rutila), tal como lo afirma Uriel Montoya, también sirve para avizorar eventos meteorológicos. Tanto es así que ellas “son las mensajeras del invierno. Son negras, grandes y vuelan en la noche. O cuando salen en la tardecita, cuando está nubado, es porque va a hacer tempestad”. De esta manera las aves que revolotean por los campos y las casas de Jericó han brindado referentes de capital importancia para entender y actuar frente a diferentes aspectos de la existencia diaria como la muerte, el aviso de noticias buenas o malas, el clima, la enfermedad o la suerte. Todos estos significados integran una valiosa parte de una tradición cultural que aún pervive y que seguirá vigente hasta que la magia de la palabra contada siga siendo invitada de honor a las tertulias cotidianas de los habitantes de aquella población.

País de aves

Colombia es el país con el mayor número de especies de aves en el mundo. Con cerca de 2.000 reportadas en 2012, este patrimonio biológico es uno de los más grandes del planeta y se constituye en una de las mayores riquezas de la biodiversidad de nuestro país. Las montañas andinas de Colombia albergan gran cantidad de aquellas aladas criaturas; los últimos registros indican que en los piedemontes, mesetas y cumbres habitan alrededor de 800 especies que encuentran en sus variados ecosistemas grandes alternativas de refugio, alimentación y reproducción. El Suroeste antioqueño se enmarca entre la parte oriental de la Cordillera Occidental de los Andes y la parte occidental de la Cordillera Central que forma el cañón del río Cauca. Esta región posee distintos pisos térmicos. En pocos kilómetros es posible ir del frío al calor y de una altura a otra, lo cual posibilita la existencia de diversas especies de aves en extensiones cortas de territorio. Y, precisamente, en esta región geográfica es donde se ubica Jericó, municipio con una extensión de 193 km2, de los cuales 191,8 km2 pertenecen al área rural; el casco urbano se halla a 1.950 m.s.n.m.

 

Santa Fe de Antioquia | Una tierra dulce

Es conocido por ser uno de los municipios con más carga histórica en Colombia, pues su fundación data desde los tiempos de la Conquista española entre 1537 y 1600. Se le conoce como Ciudad Madre por haber sido uno de los primeros lugares que emprendió la construcción de una serie de bienes y servicios tales como: la primera sede episcopal, una parroquia estable, colegio, hospital, seminario, catedral, basílica menor y centro de historia; algunos de estos edificios aún se conservan y hacen de Santa Fe de Antioquia un lugar en el que se viaja a través del tiempo y la historia de Colombia.

Con una altitud de 550 m.s.n.m., cuenta con un clima que oscila entre los 25°C y los 28°C. Su economía se basa principalmente en la agricultura y el turismo por lo que hay una gran oferta de productos típicos como lo son el café, el maíz, el frijol; además de una gran cantidad de frutas características del clima cálido de la región. El mayor atractivo de este municipio se da en torno a temas arquitectónicos y culturales.

 Ruta Medellín – Santa Fe de Antioquia

Ruta Medellín - Santa Fe de Antioquia
Ruta Medellín – Santa Fe de Antioquia

Gastronomía

Santa Fe de Antioquia es una tierra frutal. El tamarindo y el pistacho son frutos escasos que se cultivan allí. Esto ha hecho que se mantenga una tradición culinaria alrededor de los dulces frutales y de otras frutas como toronja, mamey, icaco, mango y ciruela.

Los tamales, que son típicos en muchas regiones del país, en este municipio tienen la particularidad de un tamaño pequeño y una preparación con hogao y masa hecha con naranja agria y chicharrón molido. Además de este alimento, el plato típico es la bandeja paisa, acompañada de mazamorra pilada y morcilla.

 

¿Dónde hospedarse?

Hotel Mariscal Robledo | Calle 10 No.9-70

Este hotel de estilo colonial dispone de un jardín tropical con piscina, habitaciones amplias, aire acondicionado y se encuentra en el centro histórico del municipio. Tiene más de 70 años y ha sido testigo de la historia de Antioquia. Abrió sus puertas en 1946 y desde entonces sus huéspedes se han vuelto cronistas viajeros que comparten allí las historias que llevan consigo. Desde 2010, el hotel ha realizado un proceso de restauración y ahora ofrece habitaciones renovadas para la comodidad del huésped, además de espacios colmados de objetos que evocan otros tiempos.

Hostería Tonusco Campestre | Calle 7 con Carrera 7. Barranca 1 El Guali

La Hostería Tonusco Campestre cuenta con 34 cabañas rodeadas de vegetación abundante propicias para el descanso, la recreación y el disfrute en familia. Su ubicación está cerca al río Tonusco y 4 cuadras del parque principal. Además admite mascotas y ofrece wi-fi gratuita y restaurante. Cuenta con piscina al aire libre abierta todo el año, centro de spa y bar.

 

 

¿Dónde tomarse un buen café?

Café Canelo | Hotel Mariscal Robledo. Local 6

Este hermoso lugar, enmarcado por enredaderas en su entrada y un diseño de galería, ofrece una carta de bebidas basadas en el café. Son siete métodos de preparación de este producto que impulsa el consumo de cafés tradicionales. Además se pueden encontrar otras elaboraciones como malteadas, repostería y chocolates.

Café Memorias | Carrera 10 No. 10- 55 Barrio centro

El Café Memorias es un café azul que tiene aroma a café, finas hierbas, el dulce de los rollos de canela y lo refrescante del limón. Es un lugar propicio para la lectura.  Ofrece sodas artesanales, frappres y muchas más bebidas frías como cócteles además de postre Napoleón, torta de zanahoria, waffles salados con jamón y queso o waffles dulces con fruta, helado y sirope de chocolate.

 

¿Dónde desayunar?

Desayuno Santa Fe de Antioquia

Restaurante, Bar y Piscinas Don Roberto | Calle 10 No.7-37, a cuadra y media del parque principal 

Este lugar rodeado de plantas, máquinas de escribir, de moler y de coser y papel de colgadura. Aquí se comparten experiencias de la cocina criolla, con recetas de las abuelas y el sabor de la comida casera. Se trata de una gran casona tradicional antioqueña que además cuenta con una piscina  para menguar el calor de los visitantes.

 

¿Dónde almorzar?

Almuerzo Santa Fe de Antioquia

Portón del Parque | Calle 10 No 11-03. Calle del Medio

Portón del Parque ofrece una carta de pastas, carnes, típicos, pescados, pollos, postres, jugos y livores además de un espacio que asemeja una inmensa galería de pinturas para contemplar.

Restaurante Bar Jumaye. Comida de mar | Centro Comercial La Contaduría en el parque principal

Es un restaurante que ofrece comida de mar: entradas frías, ceviches tipo peruano, entradas calientes, pataconcitos, arepitas gratinadas, langostinos, cazuela de mariscos, trucha, mariscos, bagre, filete de salmón o dorado, filete de róbalo, pollo, postres, cócteles, vinos y licores nacionales e importados.

 

¿Dónde cenar?

Cena Santa Fe de Antioquia

Restaurante Bar La Comedia | Calle 11 No. 8-03

Este restaurante es un lugar que alberga una amplia variedad de experiencias, desde cocina: comida criolla internacional, vinos, tapas y cocteles hasta una interesante programación artística de cine, recitales musicales y exposiciones de las artes gráficas. Además exhibe productos locales de diseño y filigrana.

Sabor Español | Calle 10 No. 12-26 

Este lugar invita a disfrutar de la gastronomía española en un ambiente colonial alrededor de sabores mediterráneos. Allí podrán encontrar siete clases de paella, tortillas, carnes, salteados de ternera, pinchos y entradas de calamares y camarones.

 

Dulces o postres tradicionales

Son típicos los dulces de tamarindo, achiras, obleas, panderitos, cocadas, bocadillos y otras delicias.

Delicias de la Chinca | Parque de la Chinca y Parque Principal 

Ofrece una variedad de productos de heladería, comidas rápidas y jugos.

 

Museos

Museo Juan del Corral | Calle de la Amargura 11 No. 9 – 77

El Museo Juan del Corral es la joya de Santa fe de Antioquia. Está lleno de historia y de piezas tan únicas como la mesa de la firma del acta de la independencia de Antioquia. Su colección es de 496 piezas entre las que se encuentran documentos, obras de arte colonial, piezas arqueológicas, elementos de carácter histórico y otros de usos y costumbres, además de herramientas variadas. Cuenta con siete salas: Prehistoria y Conquista; la de Colonia; la de Independencia, su espacio de mayor énfasis; de República, dos salas, con los espacios correspondientes a alcoba y comedor.

Museo de arte religioso Monseñor Toro | Junto a la Iglesia de  Santa Ana o Santa Bárbara

Fue fundado en el año 1969, ocupa una antigua parte del colegio de los Jesuitas. Tiene la colección de arte religioso más grande del departamento, y la tercera en importancia del país. Recientemente inauguró la Sala santa Fe Colonial I que reúne las piezas que evocan los primeros años de existencia de nuestra ciudad y la valiosa colección de platería del museo.

 

Caminatas ecológicas y deportes extremos

Información tomada de http://www.misantafedeantioquia.com

Santa Fe de Antioquia es un atractivo no solo por sus hermosos paisajes e historia, También es atractivo para practicar deportes extremos como: rafting, paintball y parapente.

 

Sendereo María Centeno | Carretera que conduce al mar kilómetro 3 

Este sendero actualmente es de arrieros. Allí se realizan actividades turísticas tanto con los arrieros como con los caminantes, donde se disfruta de un bello paisaje y se practica el turismo ecológico.

Río Tonusco (balneario) | Vereda El Espinal  (Tonusco). A 2 km de la cabecera municipal

Este río tiene charcos naturales donde la comunidad realiza  “paseos  de olla”. Cada 6 de enero se realizan concursos de sancocho con grupos musicales y emisoras que van hasta el sitio. Este lugar es muy apropiado para la practicar el agroturismo y disfrutar del paisaje.

El sendero de la Sapera | Vía al mar. A 2 km de la cabecera municipal

Este sendero tiene un camino antiguo. Se realizan actividades con grupos de caminantes para recordar el paso de los ancestros.

El túnel de Juan Blanco | Vereda el Espinal 

Construido a finales del siglo pasado, en noviembre de 1.930,  cuyo fin era pasar el agua del río Tonusco a una acequia,  por debajo de la montaña para riego de un sector de la hacienda Juan Blanco y lograr una buena producción.

Volcán de La Sapera | A 10 Km de la cabecera municipal

Reserva ecológica, sirve para hacer ecoturismo a 10 kilómetros de la ciudad por la antigua carretera al mar.

Salto del Chocho  o de  Sabanas | A 35 Km de la cabecera municipal

Reserva ecológica, ubicada a 3 horas de la ciudad, en vehículo por carretera destapada, más 2 horas por camino de herradura, por la vía a Caicedo. Allí existe además  una caída de agua donde se disfruta de un bello paisaje y se puede practicar el turismo de aventura. El acceso al lugar es difícil y poco concurrido.

Quebrada La Noque | A 20 Km de la cabecera municipal

A esta quebrada se desplazan las familias para realizar actividades deportivas, paseos de olla. Se caracteriza por sus aguas muy frías y albergar espacio para el campismo.

Guatapé | El gran lago en las montañas

Guatapé es un municipio de subregión del oriente de Antioquia. Su cabecera está a 79 kilómetros de la ciudad de Medellín.

El municipio posee muchos apelativos por su  desarrollo económico, especialmente turístico, a partir del conocido “Embalse Peñol-Guatapé”. Otros apelativos que ha recibido son “Remanso de Paz”, “Corazón del Oriente Antioqueño”, “Mar Interior de Antioquia”. Las fachadas de sus casas son coloridas, adornadas con tradicionales zócalos. El malecón ofrece una amplia oferta gastronómica, una hermosa vista sobre el embalse.

 

¿Dónde hospedarse?

Hotel Guatapé

Hotel El Descanso del Arriero | Calle 30 No. 28 – 82

Los huéspedes pueden disfrutar del bar del hotel. Hay aparcamiento privado gratuito disponible en el sitio. Cada habitación está equipada con un televisor, wi-fi gratuito y baño privado con ducha. Cuenta con un salón y tiendas compartidas en la propiedad. Puede participar en diversas actividades, como paseos a caballo, pesca y senderismo.

Hotel Zócalo Campestre | Calle 30 No. 28 – 82

Está ubicado a 200 metros antes de la entrada principal a la piedra y a la estación de gasolina, a 3 minutos del casco urbano del municipio de Guatapé.

Tiene 16 cabañas inspiradas en las tradiciones y cultura de Guatapé, considerado uno de los pueblos más turísticos y coloridos del mundo.

Cuenta con 5 cabañas familiares (con capacidad máxima de 4 personas), 11 cabañas tipo suite (con capacidad máxima de de 3 personas), y 6 habitaciones en la casa principal para grupos, para disfrutar de la comodidad y el confort en tus días de descanso.

Hotel Pietrasanta

Ingresando en lancha desde Guatapé, en medio de la reserva natural se encuentra este hotel rodeado de bosque y y del agua cristalina del lago. Ofrece una experiencia diferente: de paz, naturaleza y relajación donde se puede disfrutar de playa, kayaks, botes de remo, pesca, kiosko de hamacas, salón de juegos, tour en el planchó, masaje relajante y spa, cenas románticas, caminata ecológica guiada. Cuenta con 14 cabañas con espectacular vista al lago.

Cabañas Flotantes: Suspendidas en el lago, y rodeadas de agua y bosque se convierten en el mayor atractivo del eco hotel por ser una experiencia única y diferente para parejas y familias.

Cabañas Bungalow: Cerca al bosque con vista al lago, una opción para parejas que buscan privacidad y romanticismo.

Cabañas Chalet: Ideal para familias o grupos de amigos, están más cerca al lago,  la playa y las áreas comunes del eco hotel.

 

¿Dónde tomarse un buen café?

Café Guatapé

Café La Viña | Calle 32 No. 31-23

Su producto principal es el café de diferentes orígenes y fincas. Se encuentran preparaciones como espresso, late, capuccino, americano, moca y mocaccino.

Black Hole Café | Calle 31 No. 29-04

Ofrece café espresso de origen local, té colombiano de hoja suelta, pastelería hecha en casa. Además se encuentran productos como:  Affogato (espresso doble, helado de vainilla y amaretto), cold brew con leche, cappuccino, cheesecake de frutos rojos, y muffin de amapola y naranja.

Kaffa Café Bar | Plazoleta de los Zócalos No.30-34

Este lugar tiene una amplia variedad de productos elaborados con café cultivado en el mismo municipio.

El Patito Modosito | Calle 31 con Carrera 29-52

Entrega a sus clientes una productos como café, postres y merienda. Es un agradable sitio para comer y pasar un rato acompañado de música, humor y buen ambiente.

¿Dónde desayunar?

Guatacrep’s | Calle 31 No. 27-58

En este lugar es posible encontrar crêpes francesas saladas, vegetarianas, dulces, mermeladas caseras, pan francés artesanal , panes de chocolate, lasagnas con pastas frescas, quiches lorraines y vegetarianas, pizzas y sándwich.

 

¿Dónde almorzar?

Almuerzo Guatapé

La Fogata | Carrera 30 No. 31-32. Frente al terminal de transporte

Este restaurante ofrece parrilla y comida típica. Otros productos de su carta son las costillas BBQ, trucha marinera, filet mignon y asados al carbón. Tiene vista panorámica al malecón.

Al carbón Parrilla | Calle 32 No. 28-71, local 02

Ofrece diferentes platos elaborados al carbón. Sus productos son carne angus, pescados, hamburguesas, costillas BBQ, baby beef opciones vegetarianas y vinos.

Ramé Cocina Artesanal | Carrera 26 No. 31B – 26

Propone una cocina artesanal como una propuesta gastronómica fresca. Un espacio pensado para un momento tranquilo rodeado de detalles coloridos con su decoración vintage.

Invita a difrutar de la “slow food” como una apuesta de cocina consciente, donde todas nuestras creaciones se preparan con ingredientes naturales, sostenibles, sanos, con opciones vegetarianas y veganas. Los platos son livianos bajos en grasa, sal y azúcar, sin conservantes ni productos refinados con un toque especial de aceites de primera presión en frío, hierbas y especias.

Hecho con amor Deli | Carrera 27 a No. 30-71

Tiene una carta con productos como hambuergesas veganas, wraps y empanadas vegetarianas; además sopa de minestrone, quiche de verduras asadas; ensalada de quinoa, cheesecake de maracuyá; torta de limón y zucini, brownies (veganos) de chocolate y banano y barras de Avena y nueces (veganas y sin azúcar).

¿Dónde cenar?

Cena Guatapé

Thai Terrace | Carrera 22 No. 29B-29

Este restaurante tiene vista al lago y las montañas que lo rodean. Ofrece platos de la comida tailandesa y sabores del sureste de Asia como el curry rojo y opciones vegetarianas, además de vinos chilenos y mojitos.

El muelle Resto Bar | Sector el Malecón

Es un bar flotante que propone un espacio para compartir con amigos y familia de bebidas nacionales e internacionales y el delicioso sazón argentino.

Dulces o postres

Postres Guatapé

Dulces de Guatapé | Calle 29 No. 23C – 32

Ofrece productos elaborados sin químicos ni conservantes como: panelitas de arequipe con coco, bocadillo de uchuva, de tomate de árbol y con arequipe, jalea de guayaba y arequipe con coco y maracuyá.

 

Caminatas ecológicas y deportes extremos

Deportes extremos Guatapé

Hotel Manantiales del Campo y Hang Glide Colombia | Km 15 entrada por la Central Hidroeléctrica de Guatapé. Vía Guatapé – San Rafael (El Playón Vereda Peñoles)

Ofrece vuelos en ala delta que permiten ver tanto la represa como sus islas y todo el colorido del municipio. El viajero está siempre acompañado de un piloto profesional durante un vuelo de alrededor de 12 a 15 minutos. El hotel cuenta con todos los permisos y certificados de seguridad.

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